Vivimos tiempos confusos para la izquierda en europa, las últimas elecciones al parlamento europeo han marcado con nitidez el territorio ideológico en el que nos movemos en la Unión, es decir, un retroceso evidente de los partidos socialdemócratas acompañado de un notable crecimiento de opciones conservadoras y nacionalistas.
Paolo Flores D´Arcais reflexiona hoy en EL PAIS sobre las causas de esta debacle desde una posición nítidamente izquierdista, y a pesar de que no comparto muchas de sus tesis, les recomiendo una lectura sosegada de su artículo.
Yo no quiero entrar en ese debate sobre las causas, sino en el de las soluciones, y me gustaría poner el acento en la imperiosa necesidad que tiene la izquierda europea – y la de nuestro país- de incluir en sus programas electorales y actuaciones los principios rectores, profundamente progresistas, que subyacen en la idea del Open Goverment.
Hablamos de transparencia radical en la acción de gobierno, de colaboración permanente entre el gobierno y los actores sociales – empresa privada incluida- y de establecer mecanismos de participación directa de los ciudadanos en la acción de gobierno, agenda legislativa incluida.
En tiempos como los actuales en los que cada vez es más complicado para los ciudadanos distinguir entre las propuestas de los diferentes partidos en los temas centrales, la inclusión de estas ideas, profundamente transformadoras y que entroncan perfectamente con la práctica histórica de la socialdemocracia, en los programas de gobierno de la izquierda pueden marcar una diferencia importante en la percepción que los ciudadanos tienen de la cosa pública. Como nos recuerda Andrés Nin en su blog, no es lo mismo:
- Eficiencia que Eficacia
- Satisfacción de la presunta mayoría que Inclusividad
- Información que Transparencia
- Propaganda que Rendición de cuentas
- Cautividad de los Servicios que Capacitación para el Desarrollo de Servicios
No dejemos que nos vendan consensos inexistentes ni transversalidades artificiales, en un tiempo en el que los viejos discursos no movilizan y los esquemas del pasado no convencen, la izquierda necesita nuevas banderas, y el Open Government debe ser una de ellas.





