Pablo Pando ha calificado esta medida de “keynesianismo municipal ” y ha dicho que no dejar de ser curioso que se tenga que recurrir a los municipios para que la inversión sea más efectiva, cuando las haciendas municipales han sido depauperadas y se les ha acusado de todo a las corporaciones municipales.
Es esta una publicación histórica en la que entro por dos motivos: nunca he visto un escrito real de lo que ocurrió en la Unión Sindical Obrera salvo un libro que ignoro si vio la luz, y se llamaba “La USO se quema”, y en segundo lugar porque hace unos días leí en la wikipedia, no sé a cuento de qué, algo sobre el tema y no era exacto. No me agrada ese sitio, muchos conceptos los creo erróneos o mejor, inacabados, otros parecen escritos por los propios interesados, y por supuesto, otros son correctos.
Hace unas semanas escribí sobre como se propagaba el ruido (especialmente el del tráfico rodado) y las diferencias entre fuentes de ruido puntuales y lineales, cómo la distancia atenúa el ruido y cómo percibimos el sonido. En este nuevo post escribiré las dificultades que hay a la hora de reducir y paliar el ruido urbano.
A diferecia del PP, que hace su propia “cortina de humo” aludiendo a una “cortina de humo” preparada por el Gobierno, yo quiero saber toda la verdad sobre la connivencia del Estado Español con los vuelos ilegales de la CIA. Porque una cosa es que haya indicios periodísticos al respecto o que se publiquen cosas en los diarios por declaraciones variadas y otra muy distinta es que haya documentos oficiales (me importa un carajo, con todos los respetos, el carácter secreto de los mismos) en los que se diga que el Gobierno de España colabora con EEUU para que éste encarcele gente en el horror de Guantánamo.
O al euríbor, que para el caso viene a ser casi lo mismo. Os voy a contar tres historias reales. Tres historias que tienen mucho que ver con la crisis y lo absurdo de la situación actual; tres historias que quizá no sean más que meras anécdotas, pero que ayudarán a entender muchas de las escenas a las que asistimos estos días.
La crisis económica se hace patente con los expedientes de regulación de empleo. En el sector del automóvil se concentran los atentados que más sufren los trabajadores. Miles de EREs, despidos y cierres están teniendo lugar en la industria en pocos meses.
Lo lógico sería pensar que si se dan tantos despidos en la industria, es que no hace falta este sector para atender a las necesidades de la población. Esto no es verdad, obviamente. Los despidos son la consecuencia de que los capitalistas se han jugado en la bolsa los puestos de trabajo.
Sabía que se iba a olvidar pronto. Pasadas las elecciones en Estados Unidos, y los peores embates de la crisis financiera, era previsible que los problemas económicos del día a dí, la llamada crisis económica, tomara relevancia frente a la crisis financiera (ya sofocada y regada por cientos de miles de millones de dólares del dinero de todos).
La principal diferencia que existe entre los economistas más liberales y los que somos más intervencionistas, es esencialmente una cuestión de optimismo. Obviamente, ese optimismo o pesimismo puede estar más o menos informado y para eso tenemos los instrumentos empíricos y hay cosas que son más o menos ciertas que otras, pero incluso con todos los datos encima de la mesa siempre queda un lugar para la interpretación y ahí es dónde aparece el optimista.