El discurso de las identidades es una incorporación nueva a la socialdemocracia y a la izquierda en general. Proveniente de los movimientos sociales de liberación y específicamente del movimiento feminista y Lésbico Gay, el concepto de identidad nos permite comprender mejor este mundo complejo.
Padres, madres, instituciones y la sociedad en general exigen cada vez más a los centros educativos. Esa exigencia va acompañada de una actitud de desconfianza que aumenta a la par que el cuestionamiento de la labor de los profesionales de este ámbito.
Existe el extraño mito de que ciertos servicios, que conforman la esencia del estado del bienestar, son mejor gestionados desde el mercado que desde el estado
, la argumentación (nunca demostrada), se basa en que el sistema público acarrea una enorme burocracia e ineficacia intrínseca. En este artículo analizo esa
afirmación y la cotejo con los datos de gasto sanitario y "output" directo: número de médicos, enfermeros y camas hospitalarias, el resultado es más que sorprendente
ya que cae un mito de la derecha.
Mi abuela, que era mucho más sabia que yo, decía mucho aquello de que el que se queda sin argumentos ha de recurrir a la mentira. Y esta mentira continua y cotidiana ha dado últimamente un nuevo giro de tuerca insistiendo una y otra vez en nuestra supuesta obsesión por la Guerra Civil.
La distinción entre masculino y femenino está marcada socioculturalmente. Desde que Simone de Beauvoir publicara hace casi sesenta años El segundo sexo, el género (entendido como la vertiente sociocultural de la diferencia sexual) es un tema recurrente del pensamiento de nuestra época y motivo de debate en círculos progresistas.
Es más fuerte un ciudadano por su condición de trabajador o por la de consumidor?
Donde reside una mayor potencia de incidencia, en su derecho a convocar una huelga o en su capacidad de selección y elección de un producto determinado? Los retos del sindicalismo siguen vigentes pero hay que actualizar determinadas estrategias de presión.
La derecha se ha arrobado de ser los garantes de la verdad (económica) y los únicos que respetan las libertades y el estado de derecho, a pesar de ello es muy fácil coger a los gurús mediaticos más conservadores en un juego dialéctico de dobles raseros y falta de rigor a la verdad. Un ejemplo de ello es el trato mediático de Jiménez Losantos a los posibles acuerdos de paz con ETA.
En una sociedad como la actual, educada en los principios (teóricos) de igualdad de oportunidades y libertad de opción, tiene mala acogida la crítica a la situación de un sector mayoritario de la población, esto es, las mujeres, cuya realidad demuestra, objetivamente, que están discriminadas en todos los ámbitos de la vida humana: a nivel familiar, son educadas para seguir llevando la carga de las labores (no remuneradas) del hogar, y el peso de la organización familiar, con lo que ello conlleva.