Después del protagonismo de los sobresaltos bursátiles, las consecuencias de la crisis económica y financiera en la vida cotidiana de las empresas, profesionales y trabajadores se sitúan en el eje del debate político y mediático con toda su crudeza. El exceso de “Laissez faire, laissez passer” nos ha llevado al mismo borde del precipicio.
Una de las cosas que debería hacer el periodismo es ser garante de la libertad de información, ayudarnos a los ciudadanos a conocer lo que hacen los poderosos y llevar los intereses de los ciudadanos a la esfera pública. Cuando los mass-media responden sólo a sus intereses privados se transforman en una perversa forma de control social sometiendo la información a los intereses económicos del medio. La “libertad de información” no es un privilegio de los periodistas o los medios sinó un derecho de los ciudadanos.
“Siempre hemos sabido que el interés egoísta e irresponsable era malo desde el punto de vista moral; ahora sabemos que es malo desde el punto de vista económico.” Franklin Delano Roosevelt
Los cambios económicos que Obama y su nuevo equipo pretenden serán irrealizables sin una nueva “cultura empresarial”. El cuestionado liderazgo económico de Estados Unidos se enfrenta a serios problemas de credibilidad y legitimidad. El fraude de Enron, como ejemplo de los problemas de hace sólo unos pocos años, ha quedado en un juego de niños frente a la profunda crisis que se abre entre las hipotecas subprime y la codicia del truhán Madoff. Una industria pesada agonizante, unas finanzas bancarias podridas parcialmente por activos basura y una avaricia sin límite de las élites sociales y económicas. Con estos cimientos, el cambio de Obama no tiene una base sólida.
Tras el shock y el pánico desatado en el sistema financiero internacional el 15 de Septiembre con la bancarrota de Lehman Brothers se han puesto en marcha planes de rescate de la Banca norteamericana y europea que ya han superado los dos billones de dólares con dinero público, de toda la ciudadanía, aduciendo que es inevitable y que es en beneficio general. Si no hubiese caído Lehman Brothers ni el senado norteamericano ni los parlamentos europeos hubiesen planteado la cuestión de estas ayudas. Pero ¿para qué y a favor de quienes se están tomando las medidas de rescate? Por encima de las declaraciones y manifestaciones de buenas intenciones están los hechos que hablan por sí solos.
Introducción Los tiempos en que la izquierda construía complejos -y confusos- argumentos para mostrar el potencial “alienador” de las nuevas tecnologías digitales parecen haber pasado a la historia. Todos los partidos sin excepción saben lo importante que es Internet, que está aquí para quedarse y nos ofrece un potencial enorme de comunicación. Sin ir más lejos, el gobierno actual apuesta fuerte por la inclusión digital, con el desarrollo del plan Avanza y por la e-administración, con el portal 060.
Bien por el Barça 2 a 6... Estpendo el Barça, gran goleada, humillante goleada al Real Madrid. Buen juego, capaz de conmover a la Cataluña pesimista... Quien iba a decirlo el...
Totalmente de acuerdo ¡Buenas!. He leido tu comentario y me ha agrado bastante ver que todavía queda gente que tiene un poco de sentido común y no se deja llevar por el...
Idea respetable, argumentos... No me parece lícito utilizar a Rawls y Dworkin para justificar la prohibición del aborto cuando los dos autores se posicionan claramente a favor de...