El 21 de Marzo se celebró el día mundial en contra del racismo y la xenofobia. Últimamente, parece que se habla más a menudo de racismo, a raíz de lo vivido en algunos campos de fútbol.
Como sociedad, hemos de reconocer el trabajo de las feministas (y algunos
hombres) que se organizan para conseguir una igualdad real de
oportunidades. Es éste un reconocimiento necesario por todo lo
que han conseguido, un reconocimiento que la derecha (conservadora y
liberal) nunca realizará.
A lo largo de la historia, el ideal de belleza femenino ha cambiado de forma que las modelos de nuestros tiempos no se reconocerían en los retratos renacentistas, y mucho menos en las venus neolíticas. Pero a pesar de esos cambios externos, hay tres aspectos que permanecen inalterables en ese ideal: la identificación con el grupo social dominante; la incompatibilidad con un cuerpo atlético o de músculos desarrollados y la falta de naturalidad del canon con respecto a las formas innatas en la mujer. Todos estos aspectos siguen un fin, y el fin último del canon de belleza es la dominación.
La mujer, decía Ortega y Gasset, “es más bien un género que un individuo”. Al realizar esta aristotélica afirmación, el autor pretende destacar la irracionalidad de la mujer frente a la lógica, la racionalidad del hombre que es, en contraposición, individuo.
Otro de los conceptos claves en la evolución de la ideología socialista es el concepto de Igualdad. La igualdad apela a la justicia para todos, el que no haya trato injusto por el motivo que sea pero ¿es la igualdad incompatible con la diversidad? ¿Cómo están relacionadas diversidad, identidad e igualdad?