En América
Latina se vienen dando vigorosas luchas sociales que en algunos
países ya se reflejan en grandes levantamientos populares y
huelgas, como consecuencia del fracaso del modelo económico
neoliberal imperante y el dominio hegemónico de los Estados
Unidos. Y si no hay un cambio de rumbo económico, las cosas
pueden empeorar en esta conflictiva región, advierte el
científico social James Petras, quien en forma exclusiva
dialogó con WWW.SOCIALDEMOCRACIA.ORG.
La
invasión norteamericana-británica a Irak ha dado pie
para analizar con más detenimiento la posibilidad de que el
mundo occidental pueda estar frente al comienzo del marchitamiento
del modelo económico aperturista conocido con el apelativo de
neoliberalismo que tantos costos sociales ha traído a los
países llamados del Tercer Mundo, especialmente.
América
Latina corre el grave riesgo de perder su seguridad alimentaria que
es una cuestión de vital importancia en materia de soberanía
si se termina imponiendo el Tratado de Libre Comercio que suscribirán
Colombia y Perú con Estados Unidos y que es la antesala del
Acuerdo de Libre Comercio de las Américas (ALCA). Pero, en el
caso particular de Colombia, los dos últimos gobiernos, es
decir, el de Andrés Pastrana y el de Álvaro Uribe Vélez
no han tenido empacho en privilegiar este acuerdo de libre mercado
para darle gusto al gobierno de los Estados Unidos y de esta manera
seguir obteniendo recursos de Washington que le permita al Estado
colombiano continuar con la confrontación armada que viene
asolando social, económica y políticamente al país.
Es una acerba crítica de las medidas adoptadas al amparo del modelo aperturista que en América Latina se han venido ejecutando a partir de la década de los años 90 y mira con reticencia y desconfianza el proceso de negociación del Tratado de Libre Comercio que suscribirá Estados Unidos con Colombia y Perú, en fecha aún que está por definirse.
Desde
hace un lustro viene alertando sobre las verdaderas intenciones de la
militarización de América Latina por parte de
Washington. Considera que detrás de esto se esconde el interés
de Estados Unidos de controlar las grandes riquezas del continente.
"La guerra es la obra de arte de los militares, la coronación de su formación, el broche dorado de su profesión. No han sido creados para brillar en la paz."