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1919  |
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¿Tiene sentido CiU en el contexto actual en el que Cataluña está inmersa? Dicho de otra forma: ¿en el año 2007 sigue siendo viable la ficción o realidad creada y diseñada por Jordi Pujol? ¿1980 es 2007? Jordi Pujol debería pasar a la historia como hipnotizador. La historia ha reconocido a otros grandes hipnotizadores bien porque su tiempo histórico fue más brillante o bien porque fueron líderes en lares y lugares más amplios. Estos han pasado a la historia. Ciertamente Pujol pasará a la historia, pero a una historia con tintes locales y parciales.
Jordi Pujol creó una gran ficción. Su obra: un partido o más bien un movimiento heredero de un partido político como fue la Lliga catalana de Cambó. Ya en esa época lo hizo en un contexto histórico totalmente diferente del que copiaba en un país que nada tenía que ver con el modelo que simbólicamente impuso, pero lo consiguió. Hay que reconocer que supo gracias a la hipnosis, anudar y controlar la diversidad de sus gentes a base de clientelismo y de Degollismo. No en vano la Cataluña que se opuso fuertemente al franquismo, la que participó en la primera gran manifestación del once de septiembre era una Cataluña popular, ciudadana, de un marcado carácter progresista y de izquierdas: era sobre todo una Cataluña soñada conjuntamente desde orígenes diversos y variados. Pero las urnas y la historia le dieron la posibilidad, largamente trabajada anteriormente con muchos medios económicos y aún más paciencia, la dirección y gestión de la Cataluña más allá del franquismo. CiU era la organización que representaba a Jordi Pujol y no al revés. CiU nunca fue un partido político, o dos, cuyo representante era Pujol, era más bien una parte del truco de magia del líder. Y con la jubilación del líder el truco debería aguantarse y así parece ser. La gran ficción de un partido de centro-derecha, que en más de una ocasión se denominó, como hace pocos días hizo Trias, como socialdemócrata, cuando en sus principios, cosmovisiones y actuaciones fueron y son el claro exponente de la burguesía liberal catalana, con la otra gran ficción nacional, herederos de un catalanismo libertador y reparador de las injusticias a las cuales Cataluña se ha visto sometida en el devenir de los tiempos, cuando su gran lema no explicitado es: España el gran mercado de Cataluña, de la misma forma que el Piamonte en la Italia de Cavour o Prusia en la Alemania de Bismarck. Hoy en día el líder ya no está en primera línea y la nación Catalana esta gobernada por partidos de raíz socialdemócrata. La acción política de estos partidos está dirigida a la participación directa con las instituciones de España de una forma más transparente y fundamentada en el pacto político. Queda ya lejos aquella imagen de mercadeo entre Jordi Pujol y los gobernantes de Madrid. A pesar de todo el sin sentido de CiU pervive aunque el mago no esté en la primera línea. Quizá algún día, Cataluña despierte del gran sueño hipnótico y decida de una vez por todas hacer historia y aceptar sin miedo lo que estos últimos veinticinco años han representado. Servirá para que la gente opine del gran hipnotizador sin miedo, puesto que aún lo tienen y lo pongan frente a la historia como se ha puesto y se pondrá a otros presidentes de la Generalitat de Cataluña.
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