| Lecturas |
8490  |
|
Europa no tendrá Constitución, a cambio un nuevo tratado, posiblemente llamado de Lisboa, será el próximo paso hacia la unión política de los pueblos de Europa. Pero no hay que engañarse; un tratado no es lo mismo que una Constitución.
Las Constituciones hay que aprobarlas mediante plebiscito, los tratados no tienen porqué. Europa lleva más de dos años embarrancada tras el fracaso, porque lo fue, de una Constitución común para todos los europeos. La idea de Europa lleva implícita desde sus orígenes, desde aquellas ideas de Suman, Spaak y Monnet, ideas de paz, prosperidad y democracia, basándose en las socialdemocracias europeas extendidas a la totalidad del continente demasiadas veces masacrado por las diversas y variadas expresiones de la barbarie. Un miedo a la barbarie unió a Europa en Marzo de 1957, como tras el derrumbe del muro de Berlín en el 1989 un Miterrand temeroso de Alemania unida y un Khol temeroso que Europa temiera una Alemania unida, unieron aún más Europa. Ahora el miedo imperante en Europa lo es a la pérdida de la soberanía, a la pérdida de la independencia. En definitiva es el triunfo del individualismo nacional frente a aquella idea de Europa de Delors, una Europa que caminará hacia una federación democrática de estados, con una propia Constitución superando las etapas de la unión monetaria y económica. Pero la Europa de estos personajes citados anteriormente era imaginada desde posturas, incluyendo partidos liberales, socialdemócratas, entendiendo que Europa sin sacrificios sin redistribución sin solidaridad, sin renuncia a unos egos particulares difícilmente podría llevarse a término.
Ahora los aires en Europa son particulares, con un dominio de partidos liberales en el Parlamento, pero es conveniente decir que anteriormente estos partidos habían tenido otra disposición y visión sobre Europa. Incluso los partidos más progresistas del parlamento europeo están cayendo en la trampa de los particularismos.
Es por esto que el avance de Europa debería pasar por una Constitución y por la Europa social. Evidentemente los partidos progresistas son por lógica los más propensos a llevar a cabo este proyecto, pero quizá el problema más que tintes sociales y económicos, que los tiene, está derivando a lo anteriormente expuesto, los particularismos nacionales. Las ideas de socialdemocracia que aquellos líderes europeos tuvieron, los Palme, Brand, Miterrand, Gonzalez y otros están cada vez más lejos cuando la lógica de la Unión Europea indicaba lo contrario.
La historia europea de los últimos siglos debería ser el referente para así entender porque urgió unir Europa, porque ese sueño de unión sigue vigente. Y si, para la respuesta sólo basta mirar hacia atrás: para que la historia no se repita.......
Comentarios de los usuarios (2)
|
|
|
|
Escrito por David Fornons
|
|
lunes, 09 de julio de 2007 |
|
|