He de admitir que al leer el titular de prensa, me ha venido a la cabeza lo peor pensando en otro encontronazo de los integrantes de la Casa Real y su íntimo amigo Chávez, quien disfrazado de barbialbino, panzudo rojo (para estas dos últimas no ha necesitado demasiada imaginación), había hecho realidad tanta amenaza y les había pegado un tiento, pero no.
Y es que Santa Klaus, como le conocen en centroeuropa, juega con la ventaja de llegar trece días antes que sus majestades y ante la imposibilidad de cambiar la tradición histórica poca cosa les queda por probar mas que escojonarle el GPS al reno guía o pincharle las ruedas al trineo o a modo de tripartito coaligarse con el "tió" catalán y el "Olentzero" y entre los cinco prepararle una pinza al Papa Noel de cojones, anticipando lo que le puede pasar al PP el próximo mes de Marzo.