| Los Estados Unidos de Iberia |
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El nombre no hace la cosa. Pero a una cosa se le puede buscar un nombre, el cual una vez adoptado y aceptado por todos será la referencia a esa cosa. ¿Existen los Estados Unidos de Iberia? No, efectivamente no existen. Su posible existencia refiere a una posibilidad o a una ilusión. Pero podrían existir, son una posibilidad.
España, pese a quien le pese y cueste (o no) entenderlo es una construcción nacional. En un principio existía el Reino de las Españas, sí en plural, pero el centralismo borbónico optó por la singularización del nombre seguramente con la intención, bastante ilusoria por cierto, que se conseguiría la singularización de las diversas naciones y nacionalidades de la Península Ibérica. El nombre, no hace la cosa. Al consenso al cual se puede llegar es que España es una nación cuya génesis es la unión de esas diversas naciones que en el territorio peninsular viven y conviven con la excepción por motivos históricos de Portugal y Andorra. Las diversas naciones peninsulares comparten entre ellas un sustrato cultural e histórico común. Toda la Península Ibérica fue más o menos romanizada. Salvo Euskal Herria, los diversos idiomas peninsulares son de raíces latinas. En definitiva toda Iberia posee un sustrato cultural y étnico prácticamente idéntico en su origen hispano-romano, que es lo que en definitiva somos todos los peninsulares, hispano-romanos o ¿quizás alguien duda de ello? Tras la caída del Imperio Romano la Península Ibérica fue ocupada por diversos pueblos germánicos aunque el principal fue el visigodo. Pero esta gente venida a Iberia adoptó rápidamente lengua y cultura hispanoromana y hay que decir que numericamente fueron muy pocos, no más de doscientos mil. Tras la invasión árabe, las diversas naciones de la Península que se gestaron lo hicieron en relación a la conquista de los territorios peninsulares árabes, a un sustrato cultural común anterior, el ya citado hispanoromano, a una religión común y a una lengua que empezó a diversificarse de un origen común, el latín, como también el sistema y la tradición jurídica. Estas naciones compartían religión común y posiblemente la diferencia más notoria fue que la parte pirenaica peninsular estuvo durante mucho tiempo bajo tutela de los francos cuya presencia dejó un sustrato cultural en la zona. En definitiva, toda la Península Ibérica comparte similitudes étnicas, culturales, históricas que confirman la expresión España es una nación de naciones. A esta expresión podría incluirse Portugal y Andorra, aunque entonces habría que cambiar el nombre de España por otro que permitiera a la nación portuguesa y andorrana sentirse identificada con un proyecto común Íbero. De ahí mi propuesta: buscar un nombre para la cosa, para este algo común que hay entre las naciones íberas. El nombre que propongo es el de Estados Unidos de Iberia. Sí, se puede pensar que el homónimo americano tiene unas ligeras diferencias con el propuesto: existe una nación única americana pero varios estados americanos. En Iberia existen varias naciones sin estado y un solo estado unificador. ¿Solución? Si en los Estados Unidos de Iberia se aceptara que las diversas nacionalidades que la constituyen tuvieran su estado propio. Si se adoptara como en los Estados Unidos de América el sistema presidencialista (lo cual implicaría abolir la monarquía española porque no es el sistema político representativo de toda iberia) con unas funciones especificas en el caso íbero, es decir el gobierno de Washington que en nuestro caso sería el gobierno de Madrid, esta nueva cosa nominada como Estados Unidos de Iberia sería querida y aceptada por todos los peninsulares. El nombre no hace la cosa, pero refiere a ella. Quien sabe, quizás algún día se reúnan algunos posibles padres fundadores de estos Estados Unidos y como en aquella ocasión en América sean el origen de un sueño de libertad e igualdad entre naciones, estados y ciudadanos.
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| Escrito por David Fornons | |
| martes, 29 de abril de 2008 | |
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El nombre no hace la cosa. Pero a una cosa se le puede buscar un nombre, el cual una vez adoptado y aceptado por todos será la referencia a esa cosa. ¿Existen los Estados Unidos de Iberia? No, efectivamente no existen. Su posible existencia refiere a una posibilidad o a una ilusión. Pero podrían existir, son una posibilidad.







