| Felip Puig i Godes: opiniones etnolingüísticas |
|
|
Puig, de formación ingeniero de caminos, canales y puertos y en administración de empresas (en la Politécnica de Madrid) ;de profesión político profesional por CiU lo que le ha supuesto ocupar los cargos de Consejero de Medio Ambiente y el de Política Territorial y Obras Públicas, y etnolingüísta de vocación, ha expresado amenazadoramente que no piensa callar. Miedo, miedo, miedo. De Puig no se sabe bien si su obsesión etnolingüística se debe a que es un filólogo obsesivo compulsivo frustrado o bajo qué legitimidad habla. ¿Quién lo sabe? Tampoco se sabe a qué o quienes amenaza. En la prensa han aparecido titulares exigiendo una rectificación por parte del político, en muchos casos con la función implícita que no piense la ciudadanía que CiU al completo piensa lo mismo que este opinador-genocida etno-lingüista. En cambio creo que no debe disculparse, puesto que es lo que piensa, tanto él como su formación. La sinceridad al poder (es un decir). Más bien se trata de una clarificación de lo dicho por parte de Puig, la cual debería incluir las acciones que él propondría si se terciaria para que nunca más un presidente de la Generalitat de Catalunya hablara como habla el actual. Esta clarificación debería incluir cual es el catalán bien pronunciado y bien escrito, ¿el de Girona o el de Tarragona? Y puestos a pedir si para ser presidente de la Generalitat de Catalunya hace falta una específica y determinada pureza etnosanguínea, etnopolítica, etnolíngüística o etnoalgo. Volvamos a las amenazas, ¿tiene algún plan para salvar la pureza y virginidad del catalán? ¿Por qué no escribe un libro? Eso sí, no lo titule La meva lluita (Mi lucha). Puig bastante problemas tenemos con el idioma de todos los catalanes, infinidad de persecuciones e intentos de extinción, para que salgan iluminados como usted atacando y degradando a los amantes del catalán, aquellas personas que no sólo aman el catalán, además lo han hecho suyo y lo defienden a capa y espada. El catalán le recuerdo es una lengua para comunicarse, para compartir tanto si es la lengua de nuestros padres o por una estimación no de origen. La barbaridad de lo manifestado por Puig es justamente lo contrario de la situación actual en Catalunya: estamos encantados con todas las personas que quieren aprender hablar nuestra lengua. Es un sentimiento de orgullo y animamos a todas estas personas a que lo hablen sin miedo. Todo se acaba aprendiendo y lo importante es comunicarse y compartir. El catalán, su literatura, los valores y saberes que lleva implícito no entiende de sectarismos. Ni Catalunya ni nuestro idioma, el idioma del President Montilla, necesitan apartheid lingüístico, desprecio nuestras instituciones, desprecio a las personas que han hecho y son parte de Catalunya. Tampoco hay ninguna necesidad que el secretario general adjunto del partido mayoritario de la oposición en el Parlament haga este tipo de declaraciones. Cómo no tenemos en Catalunya ningún problema, el etnolingüísta lo es para Puig. Se supone que en la defensa del catalán también estamos todos, desde el President Montilla, usted y yo. ¿No le parece más efectivo y práctico, por ejemplo, denunciar la situación de marginalidad del catalán en la televisión española en sus emisiones en Catalunya? ¿No encuentra desproporcionado la presencia del castellano en los medios audiovisuales y escritos? ¿No le parece que el catalán sigue marginado en algunos departamentos de la administración? Y mucho más… Dedíquese a lo suyo señor Puig y olvide la etnolingüística. Una lengua no es un camino, un canal o un puerto, ni menos aún una empresa. Cada uno a lo suyo…
|
mXcomment 1.0.3 © 2007-2012 - visualclinic.fr
License Creative Commons - Some rights reserved
| Escrito por David Fornons | |
| martes, 22 de julio de 2008 | |
| < Anterior | Siguiente > |
|---|
RSS


El número dos de CiU, Felip Puig en una intervención en los pasillos del Parlament de Catalunya tuvo la brillante idea de proferir la siguiente sentencia, (la cual se transcribe traducida): Dijo nada más y nada menos que el Presidente destroza nuestra lengua. 

Para el administrador: Este asunto no puede tratarse con objetividad sin intentar entender -y nombrar- las motivaciones del Sr. Puig para mostrar su xenofobia. También es una cuestión de clase, si Montilla se llamara de la Rosa, Echevarria, Fierro, Garcia-Nieto etc no les dolería tanto el que les hayan ocupado unos asientos que consideran suyos. 




