
Los padres piden que se revise la duración de las vacaciones escolares de verano. Los padres de alumnos rechazan la jornada escolar continua y piden la revisión y redistribución del calendario escolar, sobre todo del período de vacaciones de verano, por considerar que es demasiado largo y perjudica el ritmo educativo de los alumnos.
Aquí hay dos temas distintos pero que convergen en un mismo punto. Me explicaré. El hecho de que se plantee la jornada continua asusta a los padres que piensan que las tardes deberán ocuparse de sus hijos - y no es así- y el motivo de querer acortar las vacaciones estivales no es otro que el mismo, es decir, no tener que ocuparse tantos días de sus hijos. Lo primero que oyes de boca de los padres el primer día de cole es lo siguiente: "menos mal que empiezan las clases, ya no podía más", "por fin se acabaron las vacaciones, que alegría poderlos dejar en el colegio". En ninguna de ambas afirmaciones veo preocupación por la educación que van a recibir sus hijos. Lo que se percibe claramente es alivio por dejarles para que otros se ocupen de cuidarles.
Hoy en día la escuela se ha convertido en un restaurante-guardería donde se aprenden cosas, pero esto parece que es lo menos importante. En el horario actual se esconden en muchos casos los terribles horarios que tienen algunos padres y madres, diez y doce horas, y para quienes lo realmente urgente es un servicio social que se ocupe de atender a los menores. Por otro lado, ¿han pensado los padres a los que se refiere el artículo en las condiciones climáticas de España. No estamos en los países nórdicos. Nuestro clima estival, y la falta de adecuación de las aulas, haría que las clases fueran insostenibles. Los centros escolares no reúnen las condiciones mínimas requeridas para dar clase con los calores estivales. Y en cuanto a la organización de los centros, que se pasen las familias la primera semana de septiembre o la última de junio por el cole de sus hijos y verán lo que cuesta organizarlo y ponerlo apunto para cuando lleguen sus hijos. Por otra parte, ¿desde cuando del 23 de Junio al 7 de septiembre van tres meses?
Los niños necesitan el periodo estival para desconectar de los estudios como hemos hecho todos. No son personas adultas, son seres en formación y los horarios lectivos han de adaptarse a su realidad biológica y evolutiva. Querer convertirles en adultos con horarios de adultos nos haría retrotraer a la época de la revolución industrial donde al niño se le aplicaban jornadas laborales de adultos. Porque lo quieran o no, el estudio es su trabajo, su tarea de cada día. Entiendo que a algunos padres les gustaría tener a los niños los 365 días en el colegio pero como dice el refrán: "lo que no puede ser no puede ser y además es imposible". Otro día hablamos de la jornada continua.