| Rehabilitación de pedófilos, violadores y terroristas |
|
|
En el debate sobre qué hacer y cómo tratar a pedófilos, terroristas o violadores hay varias partes. Una parte es técnica. En ella hay que recoger los datos que se refieran a ese debate. Datos contrastables y probados. En este caso, la tasa de reincidencia de pedófilos, terroristas o violadores. En el caso de delincuentes sexuales la reincidencia es del 40% (la mayoría no reincide). En el caso de terroristas la acumulación de datos nos dice que la reincidencia es bajísima. Los datos (escasos) que tenemos sobre tratamientos psicológicos y psiquiátricos combinados resultan en un descenso espectacular de la reincidencia de los violadores o maltratadores (estos datos vienen sobre todo de Navarra, donde se está apostando por la rehabilitación…y está funcionando). Es un hecho objetivo que en España tenemos uno de los índices de delitos más bajos de Europa, y sin embargo tenemos una población reclusa de las mayores de Europa en términos porcentuales en relación con el número de nuestra población. También es un hecho contrastable el estado lamentable de hacinamiento de las cárceles y la escasez de personal de instituciones penitenciarias, condiciones en las cuales hablar de programas de reinserción (quitando los de Navarra y poco más) es un chiste. Otra parte es política. Una vez expuesto todos estos datos podemos pensar, desde nuestras ideas, creencias y demás, cómo tratar a violadores, paidófilos o terroristas. Mi posición es clara: deben pasar por la cárcel, pero los poderes públicos deben tener por objetivo la reinserción del delincuente en la sociedad. Creo que es lo justo. Una vez dicho ésto, quiero terminar el post con tres cosas: Es tramposo y demagógico mezclar ambas partes, como hace el autor del primer enlace. Es aún más tramposo y aún más demagógico intentar hacer pasar por algo técnico (”sabemos que no se reinsertan jamás, que no se arrepienten”) los miedos legítimos pero infundados de la gente, como hace el autor del primer enlace. Y es tremendamente tramposo y tremendamente demagógico la apelación constante al miedo o al castigo para solucionar todos los problemas habidos y por haber. El miedo y el castigo son elementos necesarios para la supervivencia del individuo y la sociedad, pero como motivación primaria y medio poderosísimo de cambio de conductas deberían siempre ser tratados con muchísimo cuidado…y más aún cuando se habla de política.
|
Ningún comentario guardado
mXcomment 1.0.3 © 2007-2012 - visualclinic.fr
License Creative Commons - Some rights reserved
| Escrito por Raúl Sánchez (Lüzbel) | |
| martes, 23 de diciembre de 2008 | |
| < Anterior | Siguiente > |
|---|
RSS








