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Tras el shock y el pánico desatado en el sistema financiero internacional el 15 de Septiembre con la bancarrota de Lehman Brothers se han puesto en marcha planes de rescate de la Banca norteamericana y europea que ya han superado los dos billones de dólares con dinero público, de toda la ciudadanía, aduciendo que es inevitable y que es en beneficio general. Si no hubiese caído Lehman Brothers ni el senado norteamericano ni los parlamentos europeos hubiesen planteado la cuestión de estas ayudas. Pero ¿para qué y a favor de quienes se están tomando las medidas de rescate? Por encima de las declaraciones y manifestaciones de buenas intenciones están los hechos que hablan por sí solos.
Artículo de Fernando Moreno Bernal de Economía Crítica Cuando los especialista del establishment analizan las causas de la crisis se ciñen a los préstamos subprime, su manifestación y explosión en agosto de 2007 y a la secuencia de hechos acaecidos desde entonces, sin obviar que en un principio se minusvaloró como una crisis localizada en Norteamérica y de simple liquidez, después vieron que también de solvencia de bastantes instituciones financieras y ya reconocen que es una crisis general del sistema económico de alcance similar o superior a la crisis del 29 sin que “nadie tenga una bola de cristal para saber hasta cuando durará”. De aquí se deduce una sencilla autocrítica moralizante, con nombres y apellidos para culpabilizar a determinas personas y comportamientos, y a plantear unas reformas que maquillen y pongan en funcionamiento de nuevo el sistema con el dinero público que han trasvasado para sanear sus empresas, y que en el caso norteamericano ha servido en gran parte para repartir dividendos entre sus accionistas. Nadie les ha exigido que declaren los fondos opacos que todas estas entidades ocultan en los centros offshores (paraísos fiscales) el 25% de todo el dinero del mundo.
Pero una descripción de los hechos no es una explicación científica. La geología superó la barrera de la ciencia cuando pasó de describir dónde se había producido el epicentro del movimiento sísmico, a que hora y que día, la secuencia cronológica de la onda expansiva y los daños causados, a explicar los choques de las placas tectónicas en el subsuelo y como las tensiones generadas terminan manifestándose siempre en un movimiento sísmico. De ahí que puedan pronosticar estos movimientos que se repiten periódicamente y predecir lugares y fechas aproximadas. El hecho de que la crisis económica les cogiera de improviso, la minusvaloraran y sean incapaces de pronosticar su devenir manifiesta tan sólo las debilidades de la teoría con la que se manejan.
Pero la economía si es una ciencia social. Las crisis económicas en el capitalismo son periódicas y sus causas profundas se vienen repitiendo en cada una de ellas, con sus peculiaridades y especificidad histórica de lugar, sector y forma, y son predecibles. De hecho muchos economistas venían publicando trabajos advirtiéndolo, no sólo Roubini al que quieren lanzar como el gran gurú salvador de la crisis. Stiglitz en Diciembre de 2006 titula el artículo sobre perspectivas económicas del año nuevo “¿Se romperá la presa en 2007?, o Juan Torres que publica a mediados de 2006 otro titulado ¿Por qué se deprecia el dólar y quién pagará las consecuencias?, donde analizaban el excesivo déficit norteamericano provocado por las guerra de Irak y Afganistán y por la reforma fiscal de Bush a favor de los ricos. Yo mismo publiqué un artículo en Abril de 2006 titulado “Tsunami en la economía internacional” planteando que el déficit norteamericano financiado por los países emergentes, sobretodo China, y Japón había llevado a la depreciación del dólar, a la cancelación de los prestamos con el FMI y el Banco Mundial, cuestionando la arquitectura financiera internacional surgida tras la segunda guerra mundial y su sistema de dominio, surgiendo cestas de monedas en Asia y Bancos alternativos en Latinoamérica. La correlación de fuerzas había cambiado y generaba tensiones que estallarían inevitablemente en el Estado que consumía y gastaba por encima de sus posibilidades, EE. UU. La “presa”, utilizando la terminología de Stiglitz, se rompe no porque tomen decisiones erróneas o sean unos perversos y depravados sino porque el sistema se basa en el consumo mayor posible produciendo en los países con el menor coste posible, y también esto tiene sus límites que se manifiesta en crisis una y otra vez. Las hipotecas subprime se dan porque el propio sistema obliga a extender el consumo hasta sus últimos límites a la vez que congela o reduce los sueldos de los ingresos de la inmensa mayoría de su ciudadanía. Si la burbuja financiera hubiese sido en otro sector diferente al inmobiliario se hubiera producido igualmente pero con otro formato.
Dejar caer a Lehman Brothers, dicen, fue otro error de la Administración Bush. Si pudieran volver atrás seguro que obrarían de forma diferente. No comparto esta opinión. La operación para salvar a Lehman Brothers se llevaba negociando desde hacía un mes con dos entidades interesadas, Bank of América y Barclay, que se habían sentado a negociar con la garantía de que la Reserva Federal avalaría hasta un máximo de 50.000 millones de dólares los activos tóxicos en su poder. Cuando se está a punto de dilucidar que entidad de las dos se quedará con Lehman, Paulson, hombre que Goldman Sachs impuso a Bush en su equipo en el segundo mandato, retira el aval Federal provocando el desplome y el pánico en las Bolsas. Al día siguiente se presenta la documentación de Goldman Sachs para su transformación en Banco Comercial. Este expediente no se prepara en 24 horas, se tenía preparado. Las consecuencias han sido: 1) Eliminación de un competidor directo de Goldman Sachs y mayor concentración de la banca. 2) Aprobación de los rescates con dinero público gracias al shock y al pánico. 3) Prevista la compra de los activos tóxicos de los bancos por la Reserva Federal se liberarían fondos para que entidades americanas compraran los debilitados bancos ingleses, operación fallida por la rápida decisión de Gordon Brown capitalizándolos, lo que obliga a cambiar la finalidad del rescate norteamericano. 4) Convocatoria del G-20 para implicar a los países emergentes en la defensa del sistema y la ideología capitalista, reforzar los anquilosados y desacreditados FMI y Banco Mundial, e intentar salvar en última instancia la OMC. Todo esto hubiese sido imposible sin dejar caer a un grande como Lehman Brothers.
La esencia del neoliberalismo es “privatizar beneficios y socializar pérdidas, sobretodo en los periodos de crisis”, y es lo que se está haciendo. También es falso, como denuncia Vicenc Navarro, que los liberales quieran menos Estado. Tanto Reagan como Bush han incrementado el gasto del Estado provocando enormes déficit, sólo que este gasto ha sido en gastos militares y en beneficio de los ricos con la bajada de impuestos directos a las grandes fortunas. Las preguntas claves son ¿Para qué y en beneficio de quienes se utiliza el Estado?
En la declaración final del G-20 se aboga porque la regulación “no coarte la innovación y que fomente un mayor intercambio de productos y servicios financieros.” Actualmente tan sólo el 2,2% de los intercambios financieros tienen detrás un intercambio de bienes económicos o de servicios. Es lo que se llama la financiarización de la economía y lo que está detrás de la desigualdad, polarización social, hambre, migraciones y padecimientos de la humanidad. Por cada intercambio financiero necesario para la economía real se producen 45,45 intercambios especulativos. Para mantener esta situación ¡¡NO!! Que nadie hable de interés general porque la humanidad se niega a rescatar el sistema financiero con dinero público para esto.
¿Es inevitable rescatar el sistema financiero y el automovilístico? Por encima de las palabras y las promesas futuras estos dos sectores empresariales, sus accionistas y gestores, son los inmediatos beneficiarios. Y la pregunta que nos tenemos que hacer es ¿Necesitamos más coches? La respuesta nuevamente es ¡¡NO!! y desde luego tampoco es sostenible mantener esta sociedad de consumo desorbitado e irracional. El miedo y las amenazas basadas en el caos de una bajada del PIB, del “crecimiento” de la economía, son utilizados para paralizar las acciones de protestas y de indignación social.
El sistema financiero es el sistema sanguíneo de la economía. Sin él no puede funcionar la producción de bienes y servicios ni su distribución. Hay que salvarlo necesariamente, pero el 2,2% del actual sistema financiero. El resto, el 97,8% no es inevitable, por el contrario es necesario e imprescindible si queremos salir de la crisis en beneficio de la humanidad que se acabe con él. Pero esto hará caer el PIB y las bolsas mundiales. Pues si, y también debe potenciar la actividad productiva, la generación de empleo, la satisfacción de las necesidades sociales, la perspectiva de seguridad y estabilidad futura, la calidad de vida y el bienestar general en el camino de un reequilibrio entre las necesidades del planeta Tierra, humanidad y paz interior de las personas. Y también plantearán que el PIB no es el indicador apropiado para guiar las respuestas a la crisis y el devenir de la actividad económica y productiva del futuro.
Si se “rescata” el sistema financiero con fondos nuestros que sea público, de toda la ciudadanía, para ajustarlo a las necesidades reales, para darle la trasparencia del que carece actualmente, para hacer que sus actuaciones sean lícitas, sin ningún margen a las acciones delictivas como las que todas las instituciones financieras ejercen a través de los paraísos fiscales y con las que indemnizan a sus directivos a espaldas de sus accionistas, Ministerios fiscales y opinión pública. Si queremos que se reduzca a sus dimensiones razonables el sistema financiero dejará de ser un espacio apetecible para hacer ganancias extraordinarias y el sector privado no lo querrá. Como dice Carlos Martínez, si tuviésemos un Banco Hipotecario público actualmente no tendríamos cerrado el crédito ni a la juventud que necesita hipotecas para la compra de sus viviendas, ni a los promotores y constructores, sobretodo de VPO. El sistema financiero más fuerte del mundo actualmente es el chino porque es público, controlado políticamente y mantiene la mayor reserva de divisas. Pero es que el de Marruecos, sin esas reservas, no esta pasando por los problemas de liquidez y solvencia de los norteamericanos y europeos ¡¡porque es público y controlado políticamente!! Lo público siempre es más eficaz y eficiente que lo privado. Y ahí tenemos el ejemplo de Telefónica.
El verdadero debate que se nos está hurtando es hacia dónde queremos dirigirnos, con qué valores y en beneficio de quienes. La puesta en marcha de un ambiciosísimo plan de puesta en marcha de los objetivos del Milenio a escala planetaria para conseguir los objetivos en el plazo previsto de 2015 se financiaría con sólo 200.000 millones de dólares, menos del 7% de lo que se ha gastado y se gastará con las medidas recién aprobadas. Las prisas, el miedo, la paralización de la actividad productiva y el paro son los mecanismos a través de los que nos hurtan el necesario debate.
El entramado militar-industrial, del que depende el 42% del PIB de Norteamérica, no tiene ningún tipo de crisis. Sus presupuestos se financian en gran parte con fondos públicos, que se verán incrementados para los años próximos, y el resto con financiación ilícita del mercado negro de armas y narcotráfico, opaco y en incremento año tras año. Pero para mantener estos gastos también se ven obligados los planificadores de la seguridad a mantener el control militar del mundo y provocar periódicamente un nuevo shock, que implicará volver a tensar el sistema financiero internacional. Cuando esto ocurra los Gobiernos occidentales estarán autorizados por sus Parlamentos a gastar cuantiosos fondos para “enfrentar la situación”.
Si queremos tener una salida a la actual crisis para construir otro mundo mejor posible en beneficio de la inmensa mayoría de la humanidad no podemos quedarnos a la defensiva, esperando ver por donde nos vienen los golpes y como intentar evitarlos. Tenemos que poner en marcha nuestra propia estrategia y provocar la dirección de los acontecimientos. Es necesario construir un Gobierno del mundo democrático, legítimo y transparente, y esto pasa por la convocatoria del proceso constituyente de la primera Constitución del mundo, con un primer Título de los Derechos de la Tierra, de la humanidad y de las personas individuales. Un proceso participativo que tiene que tener un amplísimo apoyo popular, y que tiene que comenzar en el próximo Foro Social Mundial de Belem en Brasil.
El pasado 15 de Noviembre, mientras se reunía la Cumbre de Washington, en Sevilla (España) se constituyó el Comité organizador del 1º Foro Social Español sobre ética y espiritualidad para otro mundo mejor posible que se celebrará del 10 al 12 de Octubre en el Palacio de Congresos de Sevilla, donde queremos enfocar la economía, ecología, genero, migraciones, derechos humanos, etc. desde la óptica de los valores éticos. Por aquí se empieza.
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