| Autismo selectivo |
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El silencio mediático sigue a
esta agresión en masa. Unos días más tarde,
nadie en Egipto parece conocer la historia. Como si no hubiera
ocurrido.No es hasta que una escritora lo menciona en un debate
televisivo que la noticia sale a la luz. Los medios entonces actúan
deprisa, como si se acabaran de bajar del árbol y cubren la
noticia que poco antes se habían negado a coger con pinzas.
Pero para algunos, los acontecimientos de aquella noche siguen sin
existir... Cuando son consultados al respecto, las
autoridades del Ministerio de Interior argumentan que no ocurrió
nada porque no recibieron ningún informe policial. La, la, la,
no oigo nada, la, la, la.
Unos cuantos miles de kilómetros
más allá, en un campus universitario de Los Angeles, se
lleva a cabo la investigación de un caso de violación.
Uno de los policías que lleva el caso, tras preguntar a unos
estudiantes si han visto al sospechoso, tiene la ocurrencia de
decirles que total, “el 70-80 por ciento de las denuncias por
agresión sexual son falsas” O sea que para qué
preocuparse, mejor nos volvemos al cuartel a ver una peli. (Nota:
según datos del FBI, el porcentaje de denuncias falsas no
supera el 8%. A ver si (in)forman mejor a sus agentes de la ley).
Como a nadie le gusta pensar que los que supuestamente están a
cargo de velar por nuestra seguridad no van a creernos cuando
necesitemos de sus servicios, los estudiantes se plantan en la
oficina del sheriff para presentar una reclamación y pedir que
sustituyan al policía por uno que se tome más en serio
su trabajo. Y casi se tienen que marchar con las manos vacías,
pues en un principio el encargado de tramitar las reclamaciones se
niega a atenderles (¿Qué estaría haciendo? ¿Era
su hora del bocata o estaba muy ocupado elaborando estadísticas
falsas sobre denuncias falsas?). La respuesta de la administración
universitaria consiste en... sustituir al policía capullo por
uno que tenga la cabeza bien amueblada... ay no, eso era en la
realidad alternativa... la respuesta de la administración
universitaria consiste en expulsar a los estudiantes. No sé,
no sé, creo que por aquí hay alguien que no ha
entendido muy bien el guión de la peli.
El denominador común de estas dos historias es la ley del silencio; la necesidad que tienen algunos de mirar hacia otro lado cuando se ejerce la violencia sexual. Y queda claro que ese extraño pudor que nos acontece cuando juntamos sexo y violencia no es exclusivo de una cultura o de un país. Por cierto, los estudiantes han sido readmitidos hasta que concluya una investigación “independiente”, aunque el policía, estadístico aficionado, sigue en su puesto. En cuanto al Ministerio de Interior egipcio, continúa sufriendo una virulenta variedad del mal conocido como “la, la, la, no te oigo, la, la, la” que les impide ver las innumerables imágenes que circulan por los medios atestiguando los hechos del Eid. Aún no se conoce una cura, desgraciadamente.
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| Escrito por Mireia Ortega | |
| jueves, 07 de diciembre de 2006 | |
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En el Eid El Fitr, la fiesta que
conmemora el final de Ramadán, una turba de hombres que no
consiguieron entrada para ver una película deciden divertirse
por su cuenta a base de agredir sexualmente a toda mujer que
encuentran a su paso. Ante los intentos de los vecinos y comerciantes
de la zona de evitar los abusos, la policía asiste
impertérrita y se niega a ayudar a las víctimas y se
limitan a responder: “¡Feliz Eid!”.






