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El Presidente se siente liberado

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Posiblemente lo que más me llamó la atención del debate parlamentario de estos dos últimos días es el ánimo con el que lo llevo el Presidente. Tengo la impresión de que se siente liberado. Solamente cuando alguien ha tomado una decisión, por difícil que sea, y asume todas sus consecuencias se puede sentir así. Desde mi punto de vista Zapatero ha asumido ya, con dos años de antelación su más que previsible derrota electoral. De ahí que se atreviera a decir aquello de que haría lo que tuviera que hacer asumiendo todas las consecuencias que se derivasen de sus decisiones.
Es difícil cuando se ha estado durante años por delante en las encuestas ir asumiendo que las cosas pueden empezar a cambiar y que el signo de los tiempos se tuerce. Se empieza justificándolo con que son datos aislados, que aún falta mucho tiempo para las elecciones, que el Presidente sigue siendo aún más valorado que el líder de la oposición... Es más, cuando ZP tomó la decisión de dar su "zapatazo" ese día fatídico del mes de mayo aún tenía la esperanza de que sus medidas fueran comprendidas por la ciudadanía aunque en su fuero interno tuviera la seguridad que no iba a ser sencillo. Aceptadas tampoco, más bien asumidas por narices.
Pasados dos meses Zapatero ya sabe que lo que se temía ha sucedido. Ni sus medidas han sido aceptadas ni entendidas y el principal responsable es el mismo Presidente que ni supo ni pudo explicar cómo daba un giro de 180 grados en sus políticas en poco más de veinticuatro horas. Y no pudo porque eran inexplicables. Desde Moncloa se ha pretendido vender que se ha hecho la única política posible a la vista de las circunstancias pero eso es tanto como admitir que no hay más política económica viable que la neoliberal. El jefe del Ejecutivo sabe que hay otras propuestas, otras formas de hacer las cosas tal vez más arriesgadas o imaginativas. Y él que nos demostró en la primera legislatura que podía ser un político arriesgado e imaginativo cuando las cosas iban bien no ha sabido estar a la altura de las circunstancias cuando se han vuelto las tornas olvidando que ése era precisamente uno de sus principales activos junto a un punto de osadía y un mucho de optimismo.
Y estos dos últimos meses unidos a la negación de la crisis en sus comienzos y a unas más que dudosas decisiones en materia económica han acabado por minar y lastrar la credibilidad de la marca ZP. Y eso es lo único que no puede perder un político que pretende mantener su liderazgo, su credibilidad
ZP ha asumido ya que su fecha de caducidad está a dos años vistas y por tanto se siente liberado para hacer lo que según él cree que debe hacer a pesar de las consecuencias que sus decisiones supongan para el partido. Ahí se vuelve a notar ese punto de chulería que había perdido pero seguramente llega demasiado tarde. El PSOE deberá buscar un recambio para dentro de dos años y ya no con la esperanza de que plantee políticas distintas sino de que pueda vender al electorado la solidez, la confianza y la credibilidad perdidas. Que eso sea o no suficiente para movilizar a toda esa izquierda que parece haber cambiado al Partido Socialista por IU o simplemente ha decidido no ir a votar está por ver. Pero es evidente que esos votos serán los que permitan a la izquierda seguir gobernando o den paso a un Mariano Rajoy que lo mejor que se puede decir de él es que no existe. Porque quien baja en los sondeos es el PSOE pero ese voto no lo aprovecha un PP que siguen dando miedo, mucho miedo y por eso es incapaz de captar más electorado que sus fieles y sólo con esos votos es muy difícil gobernar con mayoría absoluta. De lo que baje o no el PSOE depende el futuro Gobierno de España.
Last Updated on Tuesday, 10 August 2010 07:59  

Feevy de los colaboradores

Agregador de blogs de www.socialdemocracia.org realizado en feevy y fusilado por Carlos Guadián, refrito por Jéssica Fillol y rematado definitivamente por José Rodríguez.