El mercado energético siempre da que hablar, de un modo u otro. Durante
mucho tiempo el consenso había sido que la producción y distribución de
electricidad era un ejemplo claro de monopolio natural, recibiendo el consiguiente tratamiento regulador estricto por parte del estado.
Entre las tesis liberales más
radicales se parte de la premisa que el estado aunque esté
bien gestionado, se respeten las leyes y las libertades individuales,
si este interviene en la economía o intenta proporcionar
servicios básicos mas allá de los de la seguridad
nacional o ser el garante del cumplimiento de los contratos y una
legislación penal básica su función será
negativa para el conjunto de la economía y la sociedad.
Apenas unos días después de tomar posesión, el nuevo Govern d'Entesa ha
retomado una de las leyes más esperanzadoras de la anterior
legislatura, como es la Ley de la Vivienda, que acaba de ser aprobada.
Estos días la gente de Teruel Existe anda de nuevo manifestándose,
pidiendo que un gloriosamente veloz tren de alta velocidad los
comunique con Madrid. Como de costumbre, uno de los argumentos
esgrimidos es eso del "ferrocarril social" que tan bien suena, pero que
no deja de ser una defensa del matar moscas a cañonazos.
todos a la carcel Pues yo creo que avanzaríamos mucho en la solución de la crisis si empezaramos por colgar de cabeza a tod@s l@s altísim@s ejecutiv@s (nótese mi...
LA POLÍTICA ES COSA DE TODOS Siempre he pensado que cuando opinamos de política aunque no llamemos apolíticos, ya estamos haciendo política.
La sociedad, es como una gran...