Durante mucho tiempo, en España creímos que el desarrollo económico de las autonomías y del Estado, seria un éxito si éramos competitivos a nivel de costes para la inversión del capital global, y viendo cada territorio, incluso dentro del mismo Estado, como territorios contrincantes en la lucha por la inversión extranjera.
Estupefacto. Así estoy. No es para menos. He descubierto que si argumentas en contra de la deslocalización de una empresa como Braun desde un punto de vista de modelo económico y de responsabilidad social corporativa, te conviertes en el blanco de las iras neoliberales. Si defiendes la necesidad de la empresa de incorporar valores éticos en relación con la obtención de beneficios, con la satisfacción de los trabajadores y con el respeto al entorno ambiental, eres más o menos un ingenuo irresponsable que nada sabes de estrategia empresarial.
Los gobiernos centrales y autonómicos se encuentran ante un grave problema cuando vemos que España, un estado que había basado gran parte de su crecimiento económico en la localización de multinacionales extranjeras dentro de sus fronteras debido a que durante los años 80 y gran parte de los 90 éramos un estado con mano de obra cualificada, a un coste mucho menor que en países como Alemania o Francia, ya no cuenta con esta ventaja para atraer la inversión de las multinacionales extranjeras.
La empresa de electrodomésticos Braun, propiedad de una sociedad norte americana ha planteado cesar la actividad de su planta en Esplugues y dejar en la calle a más de 700 trabajadores y trabajadoras.
.... Incluso en análisis ultraliberales como los de Heritage que analizan puramente las libertades económicas (y que ideologicamente consideran "menos...