Este viernes 27 de abril de 2007, en el Levante-emv me llama la atención, como habitualmente, la columna de opinión que escribe Juan José Millás. En ella, el conocido escritor, expone su preocupación por la repercusión de la noticia que descubrió el ‘plagio’ que había perpetrado el Partido Socialista de Canarias al copiar literalmente el programa electoral de ‘Ciutadans’, que es un partido político fundado, entre otros, por el actor ‘Albert Boadella’ en Catalunya, en principio y según la opinión del propio Boadella, para ofrecer a la ciudadanía una alternativa electoral no nacionalista, cuyo cartel electoral para las generales de 2004 se hizo famoso al incluir un desnudo integral de su candidato.
Escribo este artículo unas horas antes de que abran los colegios electorales en Francia para que la segunda vuelta de las elecciones decida quién será el jefe del Estado durante los próximos cinco años.
Uno es consciente de la mala prensa que el Opus Dei tiene en España, ganada a pulso pero a decir verdad hay que reconocer que el cambio que hizo Franco de ministros falangistas, militares, arribistas y un sin fin de personajes por tecnócratas del Opus fue acertado y un acto sorprendente de inteligencia desconocida en él, habiendo estado años sumidos en la más absoluta imbecilidad.
En 'El Gatopardo' (Giussepe Tomasi di Lampedusa, publicada en 1958), Falconeri dice 'si vogliamo che tutto rimanga com´è, bisogna che tutto cambi', o sea, que 'si queremos que todo permanezca como está, es necesario que todo cambie'. Sin duda una expresión acertada del camino que toma el conservadurismo político de la derecha de las élites sociales europeas en búsqueda de su propia supervivencia, al estilo bismarkiano, combatiendo al adversario, el socialismo, la izquierda, en su propio terreno, elaborando una respuesta paternalista que aleje de la revolución a las masas sometidas. Cambiarlo todo para que nada cambie supone a las clases favorecidas ceder espacios de poder y representación, tanto en terrenos políticos como económicos, para a cambio no sucumbir y permanecer en su lugar de privilegio y supremacía social, política y económica.