La
guerra de Iraq está de nuevo en el candelero de la vida
política y de la opinión pública estos días
con motivo del cumplimiento del cuarto aniversario de la ocupación
ilegal de aquel país por Estados Unidos y Gran Bretaña
en la que el Gobierno de España de entonces, presidido por d.
José María Aznar, tuvo un papel importante. La sociedad
civil, en todo el mundo, se ha vuelto a movilizar – lógicamente
con menor ímpetu – contra aquella invasión ilegal,
incluso en los Estados Unidos y en Gran Bretaña. Y no sólo
la sociedad civil sino también sus representantes políticos,
incluidos aquellos que forman parte de las organizaciones que
apoyaron en su momento la guerra; también en España, el
PP ha tenido que escuchar la voz tímidamente discordante de
alguno de sus diputados al respecto.
La poesía es la búsqueda permanente de la paz, el amor y la vida, es la búsqueda de la belleza interior y de la que nos rodea y maravilla, la poesía es la búsqueda de la verdad universal, cósmica, sabiendo que toda verdad parcial o absoluta es mentira.
El
sr. Jesús Sanz, a la sazón obispo de Huesca por parte
de la Iglesia Católica, Apostólica y Romana, se ha
despachado a gusto sobre sus preferencias políticas y ha
informado a la feligresía de su Iglesia de lo que, en su
opinión, debe hacer la cristiandad cuando es llamada en
democracia a ejercer su legítimo derecho al sufragio
universal, directo, igual y secreto. Ha dicho d. Jesús que
como el Gobierno del PSOE, encabezado por el sr. José Luís
Rodríguez Zapatero, es traidor y está pervirtiendo el
significado de los conceptos “piedad”, “perdón” y
“paz”, no como él y la Institución a la que sirve,
adalid de los derechos humanos y la democracia, ni como el PP, que
añade a la persistente defensa de tales ideales la muy loable
tarea de salvaguardar la cristiandad de la amenaza de la hidra roja,
masónica y judaica, lo lógico es que la feligresía
cristiana deposite su confianza en este último partido
político y no en el primero.
Tengo
que reconocer que mi interés por Francisco Muñoz se
acrecienta cada día. ¿como podría permanecer
indiferente ante una persona que “provoca” semanalmente a los
“supercorrectos” líderes del PP, a dedicarle sus ataques
más dilapidadores?. De toda esta maniobra imparable que exige
una estrategia estudiada y rigurosa, un día “metiendo la
pata”con las canciones de la Botika, y al otro protestando
tardíamente por el catálogo de las fotos de Montoya,
etc, se deduce fácilmente el peligro que en el candidato a la
Alcaldía de Badajoz, encuentra nuestra afanada oposición.