Y no hablaré de lucha de clase o de la propiedad de los medios de producción. Aunque lo que denomino método es más un antimétodo. Incluso no sé si es marxista, leninista, primera internacionalista, segunda internacionalista o simplemente una paja mental.
Estos días, esta Zapatero en todas las miradas debido al debate sobre el estado de la nación, y es por ese motivo que he querido hacer una reflexión sobre la figura del Presidente del Gobierno.
Javier Cáceres Correa, 26 años, 1'93 de puro flaco. Le han ofrecido trabajo en Massachuset e Irlanda, ha declinado ambas porque piensa que no le haría ningún favor ni a su país ni a su conciencia yéndose a otra parte. Una de las jóvenes promesas de la ingeniería en este país. Él y su equipo han recibido varios premios en innovación tecnológica, tanto nacionales como internacionales, gran modestia y timidez. No se prodiga en los medios, jamás ha dado una entrevista e incluso ha insistido en que los premios que han recibido sigan estando a nombre del equipo técnico que dirige declinando cualquiera a título personal.
Parece mentira que a estas alturas parezca que la izquierda tenga que pedir perdón hasta por gobernar según su programa. Poco más o menos se venía a decir en un capítulo de la estupenda serie “El Ala Oeste de la Casa Blanca”.