Las discusiones sobre los nombres no son una actividad que sea de mi agrado. En mi época pre-empirista, cuando pensaba como un abogado, solía pensar que esas discusiones eran importantes. Pero contadas un par de excepciones- el derecho y la contabilidad, grosso modo- los debates terminológicos son aburridos y estériles.No obstante, las etiquetas al final tienen importancia en la medida en que constituyen una forma de identidad colectiva que, a fin de cuentas, es lo que mueve a la gente a actuar y pensar de forma común; compartir un lenguaje, un vocabulario y unas referencias es de hecho un elemento de cohesión fundamental.
El espectáculo que estamos observando en estos primeros días de comienzos del curso escolar en la Comunidad Valenciana, como consecuencia de la impartición de la asignatura de Educación para la Ciudadanía con dos profesores, al menos: uno de historia o filosofía y otro, especialista en inglés, podríamos calificarlo de esperpéntico, cuando no grotesco.
Ya hace un tiempo que tendría que haber escrito algo sobre la decisión del Gobierno de crear una nueva ley del aborto, pero la verdad es que poco me queda ya por decir. Que estoy contenta, claro, y que es un proyecto que debería haberse emprendido hace tiempo. Pero, ¿por qué ahora? ¿Por qué hemos esperado tanto, o tan poco según cuál sea nuestra opinión al respecto?
Jane Addams, eminente socióloga americana y defensora del trabajo social como terapia, descubrió que la gente a la que trataba de ayudar tenía mejores ideas acerca de cómo podían mejorar su vida que las que tenían ella y sus colegas del centro Hull-House.
Los podéis ver descansando en las terrazas, o paseando al perro por las avenidas. Estarán entre las filas de vuestros enemigos y, entre las de vuestros propios compañeros e incluso amigos. A la mayoría de las mujeres os tocarán de padres, hermanos, novios, compañeros, o amantes.
LA POLÍTICA ES COSA DE TODOS Siempre he pensado que cuando opinamos de política aunque no llamemos apolíticos, ya estamos haciendo política.
La sociedad, es como una gran...
No, por favor. No podemos permitirnos que sean lso políticos los que regulen la economía, sería igual de malo que permitir que lo hayan hecho los neocons.
Debos...