Decía en el primer artículo de ésta serie que las desigualdades de género en el acceso al poder político son rechazables ya de entrada por motivos de justicia, porqué constituyen un premio inmerecido a la condición masculina por causas sociales y seguramente biológicas que, tanto unas como otras, son fruto del azar y no de las elecciones libres y responsables de los individuos con independencia de su sexo. No obstante, también añadía que existen motivos de más peso para considerar que la igualdad en el acceso al poder político entre hombres y mujeres es un objetivo por el que hay que luchar; motivos que tienen que ver, no con la justicia, sino con la libertad.
Esto de internet es fantástico. Uno está tan pancho, en su casa, repasando blogs o viendo el youtube para pasar el rato, y se encuentra con cosas que ni por asomo sabría que existen si hubiera que fiarse de los medios de comunicación tradicionales.
En realidad, si uno teclea las etiquetas que identifican al siguiente video apenas encontrará referencias – si es que hay alguna- al respecto en las agencias de noticias de toda la vida, ni siquiera en los medios de información más adaptados a las nuevas tecnologías. Y es una pena, la verdad, que esta pieza deba verse relegada al relativamente minoritario mundo de internet y a los programas de sucesos de las cadenas de cable americanas (un gran aplauso a Oprah , de todos modos, por sacar a la luz el asunto).
Me permitirá el lector o lectora que comience con algunas estadísticas: según el IDESCAT, en 2006 las mujeres constituían aproximadamente un 50'33% de la sociedad de la comunidad autónoma catalana. Ese mismo año, las elecciones al Parlamento catalán dieron a luz a una cámara legislativa compuesta por un 35'6% de mujeres. Un año después, las elecciones locales arrojaron un saldo de un 12'6% de alcaldías encabezadas por mujeres en esta misma comunidad autónoma. No sabemos aún el número de concejalas elegidas allí en ese mismo año, pero si sabemos que en 2003 las mujeres constituyeron el 23'3% de los ediles escogidos ese año en la comunidad autónoma catalana. Y, definitivamente, no disponemos de datos sobre cual es la distribución de sexos en el alto funcionariado y en el gremio de los cargos de confianza, los que no salen tanto en los papeles como los consellers pero imprimen buena parte de la dirección política de las conselleries. Tengo para mi que si dispusiésemos de esos datos el panorama seria aún más desolador.
, El último arítuclo de Cándido , con todo y ser positivo, me ha dejado algún mal regusto de boca, tanto por el artículo en sí como por algún comentario.
Añadan esto a la casilla de Ciencias Sociales bizarras. No hace demasiado Richard Florida, un tipo en la universidad George Mason, estaba escribiendo uno de esos artículos alimenticios (de los que dan de comer, vamos) que los sociólogos escriben de vez en cuando; una clasificación de las ciudades más "gay-friendly" (abiertas a lo gay) de Estados Unidos. Recordareis la poca gracia que me hacen estas clasificaciones; como siempre que se hace una lista, los criterios para construir los índices y comparar son siempre discutibles y muchas veces rozan lo arbitrario. Sin embargo, a vez de mala ciencia uno saca ideas dignas de explorar, y puede que el señor Florida haya topado con una.
"Nadie combate la libertad; a lo sumo combate la libertad de los demás. La libertad ha existido siempre, pero unas veces como privilegio de algunos, otras veces como derecho de todos."
VERDAD BASTA DECIR LO QUE ES Y NO MAS , PUES MUCHAS VECES LOS POLITICOS DICEN COSAS QUE NO SON , BASTA CON DECIR LO QUE ES.EL QUE ESTE LIBRE DE PECADO QUE...
Hola Citoyen Hola Citoyen encantado de charlar contigo.
Recojo tus comentarios e intentaré en el próximo artículo o en otro comentar las diferencias, según los...