Jane Addams, eminente socióloga americana y defensora del trabajo social como terapia, descubrió que la gente a la que trataba de ayudar tenía mejores ideas acerca de cómo podían mejorar su vida que las que tenían ella y sus colegas del centro Hull-House.
Los podéis ver descansando en las terrazas, o paseando al perro por las avenidas. Estarán entre las filas de vuestros enemigos y, entre las de vuestros propios compañeros e incluso amigos. A la mayoría de las mujeres os tocarán de padres, hermanos, novios, compañeros, o amantes.
Los cambios sociales son complejos y normalmente cuentan con las reticencias de los sectores que no quieren que esos cambios se sucedan. Cuando el cambio se pretende, cuando se desea, es tan importante medir los tiempos como tener claro qué es lo que realmente se quiere y con qué recursos se cuenta.
No es muy conocido en nuestro país, aunque ya empieza a ser publicitado por los grupos “provida” que tan ruidosos se están haciendo últimamente. Pretenden que abortar no es un procedimiento inocuo para la mujer, y que muchas terminan sufriendo patologías psicológicas a causa de la intervención.
Hay muchos argumentos y evidencia empírica para contrarrestar esas afirmaciones, pero esta vez me limitaré a recopilar mi experiencia personal para explicar que sí, la depresión post-aborto existe.
Estamos en plena campaña de presentación de las declaraciones del impuesto del IRPF correspondientes al ejercicio fiscal de 2007. La ley de 2006 reproduce una error fatal de la ley de 1998 en lo tocante en los obligados a presentar declaraciones del IRPF.