Oigo hoy en boca de todos la posición de los obispos respecto al doble rasero que usan para apoyar a unos gobiernos cuando negocian con ETA y para atacar a otros cuando hacen exactamente lo mismo.
Así que me he dicho ¿quién les ha convertido en portavoces de la política que debe llevar un Gobierno? ¿Dios? ¿Son ellos los únicos que pueden hablar en nombre de dios? Es más ¿están capacitados para hacerlo?
La buena gente de Esquerra Republicana de Catalunya está nerviosa. Las próximas elecciones generales pueden suponer un golpe tan fuerte, una pérdida tan grande de escaños y votos que sus líderes están (metafóricamente) disparando a ciegas, sin apuntar, a ver si cazan alguna cosa...
Hace poco veíamos de nuevo a una organización de la derecha religiosa, el Foro de la Familia, autoproclamarse (ya desde el nombre) portaestandarte de los derechos de “las familias”. Y a sus colegas políticos y religiosos jalearla. Naturalmente, ni unos ni otros se refieren realmente a los derechos de las familias. Se refieren al derecho a imponer mediante la fuerza del Estado su propio modelo de familia: tradicional, patriarcal, heterosexual, monogámica.
Dicen que la Iglesia Católica es una de las instituciones más influyentes del mundo. Durante muchos siglos la Iglesia ha sido protagonista de la Historia de Occidente, pero su protagonismo ya se perdió y ahora se habla de influencia, para designar cierto poder en la sombra, una vez que es incapaz de ejercer un poder directo. Sostengo como tesis en la presente entrada que la Iglesia Católica tiene menos influencia real en la sociedad de la que sus dirigentes y adeptos dicen que tiene.
Un compromiso con el pueblo palestino, con dar luz a aquellos que pueden desaparecer en la oscuridad informativa y real es lo que hace nacer esta iniciativa.
.... Incluso en análisis ultraliberales como los de Heritage que analizan puramente las libertades económicas (y que ideologicamente consideran "menos...