El caso de la Frikipedia, enciclopedia
humorístico-alternativa que hubo de cerrar a causa de una
demanda interpuesta por la SGAE, ya tiene un final. O como mínimo
ha terminado la primera temporada de la serie.
No es difícil imaginar el fin de una organización terrorista, un poco más pensar qué caminos que pueden conducir a ello, aunque si nos ponemos a ellos seguro que todos los encontramos.
La realidad, sin embargo, nos demuestra que en el día a día, pérfida de ella, que los intereses cruzados de terroristas, los medios de comunicación y los partidos políticos (en la oposición o donde sea), imponen su agenda incluso a pesar de la buena voluntad del Pueblo y el Gobierno españoles.
Uno de los argumentos más poderosos que el movimiento de reivindicación
de la vivienda digna está esgrimiendo en estos momentos fundacionales
en el Reino de España es el de que el derecho a una vivienda digna es
un derecho reconocido por la Constitución española. Es evidente que
este recordatorio no constituye por si mismo un elemento de presión
especialmente importante sobre la clase política del Reino de España,
que en estos momentos prefiere hacer ver que el problema de la vivienda
no existe. Lo que si que constituye este argumento es una fuente de
autoridad moral suficiente como para aparecer ante los ojos de la
opinión pública, no como un grupo de alborotadores y radicales
nihilistas, sino como los más fieles guardianes de la letra y el
espíritu de la Constitución con respecto a la problemática de la
vivienda. Supone una indiscutible bofetada en el rostro de los
políticos: “no estamos haciendo nada más que reclamaros que cumplais la
Carta Magna de dónde se supone que emana vuestra legitimidad para
gobernarnos”.
El antinacionalismo y (sobretodo) los nacionalismos de Estado
suelen oponer una resistencia feroz a las demandas de autodeterminación
de las naciones sin Estado como Escocia o Cataluña. De entre los
múltiples argumentos que se suelen oponer a estas demandas hay uno que
creo que es especialmente resaltable, que es el de que la
autodeterminación, lejos de contribuir a que nuestras democracias sean
aun mas democráticas (valga la redundancia), las someteria a un
peligroso chantaje: el de que "si no se vota lo que yo quiero, me voy".
Nada mas subir al avión hacia Santiago de Compostela me
encontré ni mas ni menos que con Álex Boso y Xavier Fontcuberta, que
junto con este servidor forman parte de lo que se podría llamar los
"sospechosos de siempre" de la Renta Básica: si se los encuentra
juntos, casi seguro que tiene que ver con la Renta Básica. Y en efecto,
así era: nos dirigiamos a la capital gallega para asistir al VI
Simposio de la Red Renta Básica.
Nada espectacular, pues, a parte del hecho de que coincidió que nos
sentábamos el uno inmediatamente delante del otro, y que me tocó el
asiento "23-F". Ahí es nada. Llegando a la capital, aprovechamos las
largas horas que nos quedaban por delante hasta el inicio del Simposio
para almorzar y charlar sobre los problemas de Cataluña y otros
rincones del mundo. Pronto aparecieron por ahí Antoni Domènech, Daniel
Raventós y David Cassasas, tres de los pesos pesados de este simposio.
También sospechosos de los de siempre.
El nombre no hace la cosa Caballero agradezco su intervención, pero no estoy confundido. La expresión, más bien la idea es de Gregory Bateson en su libro, un clásico de las...
República Pues siendo militante de base del PSOE no soy republicano.
Es evidente que a estas alturas ni yo, ni nadie supongo, cree en la monarquía tipo...
Deberías documentarte Dices: "Meritocracia es que el Estado te otorgue una renta hagas bien o mal tu trabajo". ¿Realmente tienes la menor idea de lo que significa...