A diferecia del PP, que hace su propia “cortina de humo” aludiendo a una “cortina de humo” preparada por el Gobierno, yo quiero saber toda la verdad sobre la connivencia del Estado Español con los vuelos ilegales de la CIA. Porque una cosa es que haya indicios periodísticos al respecto o que se publiquen cosas en los diarios por declaraciones variadas y otra muy distinta es que haya documentos oficiales (me importa un carajo, con todos los respetos, el carácter secreto de los mismos) en los que se diga que el Gobierno de España colabora con EEUU para que éste encarcele gente en el horror de Guantánamo.
Esta entrada pensaba ser una recensión de libro de Everitt titulado Augusto. El primer emperador (Ariel, Barcelona, 2008). Y al menos quiero hablar al inicio de este libro para luego compartir la reflexión que me ha producido.
El libro lo recomiendo vivamente a quienes le interese la Historia. Cuando lo compré, quería comprar un libro “tostón coñazo” lleno de notas a pie de página y de cuestiones puntuales. Pero como no lo abrí, compré otro tipo de libro.
No me creo lo que el actual presidente electo de los EEUU afirmó antes de ganar por mayoría aplastante los comicios. Eso de “juntos cambiaremos este país y el mundo”. Sinceramente, no me parece que Obama vaya a acometer las profundas transformaciones que requerirían tal hazaña. Y no porque no crea que no es capaz, sino porque no lo pretende. Puede haber unos cuantas modificaciones de estrategia, asuntos de gestión y nuevas caras pero no nuevas políticas y, ni mucho menos, un cambio de rumbo. No nos engañemos. Lo más seguro es que, en los próximos meses, veamos como la nueva administración da golpes de efecto en diversos campos para justificar su elección. Pero pienso que lo esencial no se va a tocar.
Estamos a punto de presenciar el desenlace de la serie de suspense del momento, verbigratia elecciones presidenciales de los EEUU, aunque parece que en esta ocasión ha quedado claro desde el principio que el asesino es el mayordomo.
Con todo, siempre puede haber sorpresas, y los Demócratas ya están muy escaldados desde lo de Al Gore en el 2000. Es una imagen extraña, ver a todos (menos los más delusivos) republicanos preparándose para recibir el batacazo, seguros ya de que no se van a comer una rosca, mientras al mismo tiempo los demócratas están comiéndose las uñas hasta los puños y pensando, todos (excepto los más entusiastas) en las miles de formas posibles de perder unas elecciones.
Yo soy uno de esos pirados, que gracias a la Ausencia somos pocos, a los que le encanta el Derecho Administrativo, pese a mi descreimiento general hacia lo jurídico . Hablar en España de Derecho Administrativo es hablar directamente de Eduardo García de Enterría, un gran jurista que ha sabido escribir de tal forma sobre una materia tan árida que uno sentía que estaba leyendo cualquier otra cosa menos un libro jurídico.