No es casualidad que el número de mujeres asesinadas por la violencia machista sea -según datos de Centro Reina Sofía- de ocho por millón en España, mientras que en Guatemala ascienden a 122, o a 70 en Colombia. Estas marcadas diferencias entre distintas regiones son más bien fruto del rechazo, o en su caso, del respaldo que el maltratador experimenta en cada lugar.
La asociación estatal humanitaria PRODENI, declarada de utilidad pública, cuyo fin es la defensa de los derechos de los niños, se pregunta si es exacta la cifra de 500 mil niños y niñas que en España sufren malos tratos.
No, claro, la prisión habilita. Y ciertamente a lo que habilita es a seguir el juego propuesto por la institución. Utilizando la terminología de Goffman, la prisión habilita al sujeto delincuente a construir una máscara que certifique la rehabilitación.
Karl Popper publicó, casi al final de la Segunda Guerra Mundial, un libro que con el paso del tiempo se convertiría en un símbolo de la lucha contra los totalitarismos soviético y nazi, especialmente para la derecha liberal: La sociedad abierta y sus enemigos. Popper desarrollaba, en esta obra, el concepto de “sociedad abierta”, entiendo por esta a toda sociedad que tolera la crítica política y social, la libre circulación de ideas y los cambios y reformas inspirados en ideas que han conseguido superar, provisionalmente, el juicio de la crítica. Popper contraponía este tipo ideal de sociedad a lo que el denominaba “la sociedad cerrada”, donde la libertad no es entendida como un valor sino como una amenaza y donde una serie de dogmas inmutables constreñían el desarrollo de la sociedad, prohibiéndose y persiguiéndose toda crítica de los mismos.
Cada vez que la Dirección General de Tráfico comunica las cifras de muertos en carretera, oímos voces que claman por imponer limitadores de velocidad de serie en todos los vehículos. Argumentan que, si no se puede circular por ninguna vía española a más de 120 kilómetros por hora, ¿a cuento de qué fabricar y comercializar coches en el mercado español que superen o incluso dupliquen ese límite de velocidad? La idea más ingeniosa en la línea de limitar mecánicamente las velocidades máximas no recuerdo a quien se la escuché, pero venía a proponer algo así como la combinación del limitador de velocidad con un mecanismo GPS que detectara la velocidad máxima de la vía por la que circulas y, por mucho que apretaras el acelerador, no pudieras superar el límite marcado.
sigo naturalmente la perdida de valor de la moneda a quien mas beneficia sin duda alguna es al trabajador que tiene una nomina y unos pocos ahorros en esa...
sigo Como digo es mejor falsificar billetes (creo que a eso le llaman economia financiera, y dedican todo su ingenio a inventar argucias con las que...
ya. claro Supongamos que se me rompe la lavadora de mi casa. Ante eso tengo dos opciones, la primera, la logica y natural es que como hay que comprar una...