En alguna parte hemos leído una interpretación de George Orwell que lo secuestra del ideario de la izquierda y se lo apropia como un símbolo del liberalismo. Si bien las críticas al estalinismo en “Rebelión en la Granja” o “1984” (aunque la carga ideológica de esta última obra merece otras interpretaciones que dejaremos para más adelante) podrían darlo a entender en una lectura somera, el testimonio que nos deja en su menos conocida “Homenaje a Cataluña” es de lo más esclarecedor.
A uno le sorprenderían ciertas afirmaciones anarcoliberales – esto es, que el mercado debe poder fijar los salarios sin ningún límite mínimo, o que cualquiera debe tener libertad para vender todo aquello que le pertenece, incluído su propio cuerpo, o que incluso actividades moralmente reprobables como la prostitución o la esclavitud son comprensibles en un contexto económico- si lo viera como un mero ejercicio intelectual, una posibilidad teórica.
Mi primer recuerdo de Franco, fue de cuando murió. Yo tenía 5 años. Estaba en el comedor de casa, en cuclillas al lado del televisor. Las vecinas entraban en casa a hablar con mi madre, parecían nerviosas y hablaban del “caudillo” y de que en el colmado de abajo (Travessera de Gràcia con Castillejos), se estaban acabando las conservas; “sólo quedan patatas”.
VERDAD BASTA DECIR LO QUE ES Y NO MAS , PUES MUCHAS VECES LOS POLITICOS DICEN COSAS QUE NO SON , BASTA CON DECIR LO QUE ES.EL QUE ESTE LIBRE DE PECADO QUE...
Hola Citoyen Hola Citoyen encantado de charlar contigo.
Recojo tus comentarios e intentaré en el próximo artículo o en otro comentar las diferencias, según los...