PrincipalArtículosOpiniónColumnasRevista "Argumentos"Blogoconversación
viernes, 16 de mayo de 2008
Principal arrow Opinión arrow Principios ideológicos arrow La problemática de la propiedad en el socialismo actual (III): el crecimiento
La problemática de la propiedad en el socialismo actual (III): el crecimiento Imprimir E-Mail
Lecturas 1130    

ImageEn el primer artículo de esta serie describía del siguiente modo la justificación del socialismo basada en el crecimiento económico: "frecuentemente ligada a las tesis marxistas, la justificación del crecimiento afirmaría que el orden social, económico y jurídico del capitalismo constituye (o acabará constituyendo) un freno al desarrollo de las fuerzas productivas, freno que en un momento determinado solo podrá ser roto mediante la socialización de la propiedad. El socialismo sería, pues, la única manera de garantizar un crecimiento económico indefinido".

La forma más clásica de ésta justificación es la expuesta por los marxistas ortodoxos como Kautsky entre los siglos XIX y XX: los modos de producción que (como el capitalismo) presentan entre sus características la división de clases están naturalmente destinados a acabar actuando de freno al desarrollo de las fuerzas productivas, ya que este desarrollo siempre acaba entrando en contradicción con la superestructura política, jurídica e ideológica con la que la clase dominante mantiene su hegemonía. En el caso del capitalismo, su estructura de clases cuenta con la presencia de una clase (la obrera) que está interesada, no en instaurar su dominio de clase, sino en acabar con toda división de clases. Seria esta clase la encargada de liquidar el capitalismo e instaurar una nueva sociedad que, libre ya de las trabas del clasismo, permitiría, mediante la socialización de la propiedad de los medios de producción, un desarrollo continuo de las fuerzas productivas que llevaría a una situación de abundancia tal que, a su vez, permitiría instaurar la forma más elevada de socialismo: la comunidad de bienes (el comunismo).

Hoy, esta estrategia argumental resulta insostenible por varios motivos. En principio, y pese a lo valioso de la teoría social de Marx, esta se ha visto progresivamente obsoleta y superada con el paso del tiempo (cómo pasa con cualquier buena teoría científica). Hoy sabemos que el esquema de Marx era básicamente válido para describir el paso del feudalismo al capitalismo, pero que existen numerosos ejemplos de sociedades que son capaces de mantener una férrea división de clases que en ningún momento se ve amenazada por el desarrollo de las fuerzas productivas. El modo de producción de los despotismos orientales como el chino, por ejemplo, ha desaparecido de las zonas donde predominó debido, no a factores endógenos, sino principalmente a la conquista y colonización de estas zonas por parte de las potencias occidentales.

En segundo lugar, y cómo ya señaló Bernstein, el capitalismo muestra una capacidad inusitada para sobrevivir a sus crisis y proseguir con el desarrollo de las fuerzas productivas. Creo que es difícil encontrar un sólo momento en la Historia en que la capacidad productiva de la Humanidad se haya desarrollado tan pronunciada y rápidamente cómo durante los siglos de hegemonía mundial del capitalismo, y ello a pesar de las crisis que (cómo la del 29 o la del 73) parecieron amenazar de muerte la estabilidad del sistema.

Un tercer motivo para desconfiar de ésta justificación es su anclaje en una hipótesis teórica desfasada: la hipótesis débil de la escasez. Según esta hipótesis, la escasez de recursos no es una situación inevitable sino un producto de una determinada organización social (por ejemplo, de la división de clases propia del capitalismo). Si conseguimos cambiar esta organización (por ejemplo, socializando la propiedad) podremos entrar progresivamente en el reino de la abundancia. Hoy sabemos que esto no es más que un sueño; que no solo no hay de todo para todos, sino que nunca podrá haber de todo para todos, y ello porque los recursos naturales del planeta en el que vivimos son finitos. La escasez, pues, no es una variable sino un parámetro con el que hay que contar a la hora de diseñar nuestro modelo social. Y ni el socialismo ni ninguna otra organización social podrá acabar con ella. No solo eso: el intento de poner en práctica un crecimiento económico ilimitado pone en peligro nuestras mismas bases de subsistencia. Esta ilusión hiperdesarrollista que hoy la izquierda "transformadora" imputa como intrínsecamente capitalista fue, durante mucho tiempo, uno de los asideros teóricos principales del socialismo europeo.

Así pues, hoy los socialistas debemos ser "socialistas de la escasez" concienciados de que, probablemente, nuestro proyecto de socializar (total o parcialmente) la propiedad y la riqueza no sólo no tiene por qué incentivar el crecimiento económico, sino que en determinados supuestos incluso puede desalentarlo en comparación con los modelos económicos más liberales. Ésto, sin embargo, no constituye una razón para abandonar el socialismo. Es razonable afirmar que los regímenes totalitarios son más eficaces asegurando la seguridad pública que los regímenes democráticos, y no obstante esto, por si solo, no parece una razón suficiente para renegar de la democracia. Que la hegemonía de la propiedad privada sea más eficaz (si lo es) que la socialización a la hora de estimular el crecimiento económico no significa que sea mejor en todo lo demás. En particular, cabe preguntarnos a donde va a parar el producto de ese crecimiento económico, entre cuantas manos y en que proporción se distribuye, y si no es preferible arriesgarnos a crecer menos distribuyendo más justamente la riqueza que tener un crecimiento espectacular de la renta per cápita al tiempo que las desigualdades de renta aumentan espectacularmente, con todo lo que eso conlleva. Que, como veremos en los siguientes artículos de ésta serie, no es poco.

Este artículo pertenece al Dominio Público por expresa devolución del autor al mismo.

 



Comentarios de los usuarios (0) RSS feed comment

Ningún comentario guardado

Añade tu comentario



mXcomment 1.0.3 © 2007-2008 - visualclinic.fr
License Creative Commons - Some rights reserved
Compártelo:
Meneame
Delicious
Digg
Technorati
YahooMyWeb
Calificación del usuario: / 2
MaloBueno 
Escrito por Lluís Pérez   
lunes, 18 de junio de 2007
 
< Anterior   Siguiente >
Aforismos
G. Orwell
"Lo característico de la vida actual no son la inseguridad y la crueldad, sino el desasosiego y la pobreza."
 
Últimos comentarios
La discontinuidad ideológica del...
¿?
Bueno, no se porqué, pero yo entiendo perfectamente el razonamiento de porqué la izquierda española (y ya desde hace más de un siglo) defiende el...
15/05/08 23:32 Más...
Por miguelnunezrios

La educación en el siglo XXI
CURRICULO, OTRA DIMENSION HISTORICA
Emiro Vera Suarez AVENTIS La historia debe interpretarse en el marco conceptual de Simón Rodríguez, Simón Bolívar y Francisco de Miranda....
15/05/08 21:20 Más...
Por emiro vera suarez

"Camino de servidumbre" de...
vaale
Vaaale según tú el laborismo británico es socialdemócrata.... ya... Por otro lado, lo que digan cualquier ONG (como Human Right Watch) no sirve,...
15/05/08 11:45 Más...
Por Jose R.

Usuario y registro





¿Recuperar clave?
¿Quiere registrarse? Regístrese aquí

"Money As Debt" documental que relata cómo se crea el dinero
Agregador de blogs de www.socialdemocracia.org realizado en feevy y fusilado por Carlos Guadián, refrito por Jéssica Fillol y rematado definitivamente por José Rodríguez.
Redes amigas
Image Las Ideas.org
Red Economia Crítica XLaIzquierda
Extremadra en positivo Mas Ciudadanía
Image Image