| CiU, la monarquía que viene |
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CiU como federación bien puede compararse a una federación de reinos visigodos. Se rigen por el derecho germánico. Cuando él fue escogido como líder lo fue por ser el “primero entre iguales”, el primero de los jóvenes nacionalistas burgueses con algo más que aspiraciones para comandar la nave catalana hacia el futuro que ahora vivimos. Frente a un mundo greco-romano, perdón tripartito, laico y republicanizado en el que sus líderes tan solo lo son temporalmente y por el voto de sus iguales él como único valedor de una buena tradición. Ellos, el triunvirato, no poseen la característica que él poseyó: la dignidad real como buen católico y como buen catalán. La sucesión como siempre solía ser en los reinos visigodos, la realizaban los notables escogiendo, como cuando escogieron a Pujol, el primero de ellos. CiU tras el retiro de su líder y después de un no visible debate escogieron a Artur Mas. Hay que reconocer que es irónico el nombre de Arturo en la historia que nos atañe. Si que lo escogieron los caballeros de la federación aunque no se sabe a ciencia cierta si ese día estaban sentados alrededor de una mesa redonda, oval, cuadrada o triangular. Pero Artur no es aquel esperado rey Arturo, líder indiscutible y aglutinador de sus caballeros no importa como sea la mesa. Arturo es carnal y en su condición de carnal se equivoca, falla en sus pronósticos y en sus planteamientos, tanto políticos, como estratégicos. Falla tanto antes de la batalla, perdón campaña, como después de la misma. Seguramente tras el fiasco sucesorio, y ante la presión de Duran Lleida, quizá la solución pase por el recambio natural de Pujol padre. Sí, sin rodeos, Pujol hijo, Oriol Pujol. Pero hay un problema: en la historia de los reinos visigodos incluido el Hispánico estas cuestiones fueron causa de guerras civiles y en el caso peninsular hasta la excusa para la invasión musulmana. Los notables, los caballeros de la mesa redonda no creen en la herencia, en la monarquía hereditaria. Quizá tras el declive de Artur Mas, el Padre plantee el cambio a la monarquía hereditaria con lo que posiblemente pronto tengamos noticias del intento de entronización de Oriol Pujol. Es de suponer que los nobles de la federación, encabezados por Duran Lleida se opondrán y esto llevará a la inevitable guerra civil que, quien sabe y conociendo los antecedentes históricos será aprovechado por alguna fuerza maligna extranjera para invadir el reino. Alea jacta est..........
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| Escrito por David Fornons | |
| lunes, 25 de junio de 2007 | |
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Jordi Pujol tras su largo reinado no soporta su amargo retiro. Su reino, CiU está dividido fraccionado y hace tiempo que ha perdido el rumbo. Su ausencia es la esencia de la desconcertante situación de los nacionalistas conservadores.






