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En nuestro mundo actual, globalizado y multicultural, es indudable la importancia que tiene el aprendizaje de idiomas; no sólo para el desarrollo profesional sino para la mejor comprensión del mundo que nos rodea.
Y por ello se hace tan necesaria la existencia de las Escuelas Oficiales de Idiomas. Por la posibilidad de aprender un idioma a un coste relativamente pequeño, y porque ofrecen un nivel estandarizado y reconocible por empresas e instituciones. No es lo mismo 5 cursos en una Eoi que en Academia Pepito, no señor. Pero el sistema dista de ser perfecto. El principal obstáculo al que se enfrentan las EOI es, cómo no, la falta de presupuesto: el material es viejo y el profesorado disponible no da muchas opciones a la hora de ofertar más plazas y nuevos horarios. Los primeros cursos es, siempre y cuando uno haya tenido la fortuna de ingresar- con más o menos facilidad dependiendo de la escuela y del idioma- relativamente sencillo elegir un horario que se amolde a nuestras obligaciones. Pero, pasados esos primeros años, la posibilidad de elección se limita a moverse una hora arriba o abajo, eso cuando se puede elegir. No todos disponen de cursos a última hora de la tarde o ni siquiera a mediodía. Mucha gente no puede permitirse asistir a la escuela porque sólo se ofertan cursos por las mañanas, o en horarios intensivos que hacen imposible compaginar trabajo o estudios con el aprendizaje de la lengua. Lo peor es que los malabarismos de horarios acaban provocando no pocas deserciones de gente que ha ocupado una plaza que podría estar aprovechando otro, lo que agrava el problema. Claro que se necesita una buena inyección de dinero público para resolver este problema, pero mientras se pueden buscar otras soluciones. El sistema presencial, en la era de internet, no es ya imprescindible para el seguimiento de los cursos: bueno sería empezar a implantar nuevas modalidades de cursos a distancia o semipresenciales, con tutorías, que faciliten la flexibilidad de horarios. Si las universidades pueden hacerlo, ¿por qué no una escuela de idiomas?
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