| La otra base del socialismo sueco |
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Lluis Pérez ha escrito un artículo sobre la socialdemocracia sueca. Explica que el sistema universalista de Estado del bienestar de los países escandinavos es compatible con el crecimiento económico. Explica también que el sistema sueco se basa en la centralidad de la clase trabajadora donde la clase media no la ha substituido y que el sistema funciona muy bien: ahí tenemos a Nokia, Ikea… Recomiendo leer el artículo entero (aquí en castellano).
Antes de ser calificado de blairista y puesto en la picota por traidor neoliberal, quiero decir que honestamente, me gustaría mucho que la historia que pinta Lluís fuera cierta. Me gustaría mucho tener una sociedad a la sueca o a la danesa, extremadamente igualitaria y basada en la solidaridad social donde los pobres son vistos como iguales por los ricos. Quiero apuntar por tanto, que desde un punto de vista normativo estoy totalmente de acuerdo con Lluís (al menos en esto). Sin embargo, quiero manifestar una posición de escepticismo respecto a sus prescripciones normativas y me gustaría hacerlo desde su propio argumento que comparto. Él dice, y en mi opinión tiene razón que: hay que tener “en cuenta que cada sociedad es un mundo aparte y que Suecia, por razones culturales, demográficas, históricas y sociales es muy distinta de, por ejemplo, Cataluña. Y que, por tanto, lo que hay que hacer no es tanto copiar literalmente el modelo sueco como fijarnos en las condiciones que lo han hecho posible y tratar de reproducirlas, mediante la acción política, en nuestras respectivas naciones.” La reflexión me ha llegado después de tener una charla con un chico Danés. Él me explicaba que, es un ferviente defensor del Estado del bienestar combinado con un mercado laboral flexible y desregulado. “No importa que pierdas tu trabajo, porque encontrarás pronto otro, y mientras el Estado te asegura una renta básica”. Me contaba que, al mismo tiempo, tenían una de las presiones fiscales mas fuertes de Europa sobre las personas físicas, pero que eso no le importaba “Yo pago mis impuestos con una sonrisa” me decía “porque creo en la justicia social”. Pero a continuación hablamos de la inmigración. Me explicaba que sí, el modelo estaba teniendo problemas por su “alta tasa de inmigración”. En ese momento fruncí el ceño, hasta donde yo sé los países escandinavos son países étnica y socialmente bastante homogéneos, así que le pregunté cuanto era para él una alta tasa de inmigración. Él me respondió que se trataba de un escalofriante ¡5%!. Me decía que para él era inexplicable que los inmigrantes sin papeles defraudaran a la seguridad social o abusaran de los servicios públicos sin pagar impuestos. No tengo datos claros sobre el asunto, pero quiero formular una hipótesis sobre esta cuestión con el fin de poder debatir. ¿Qué tienen en común los países escandinavos? Para lo que aquí nos interesa creo que se puede decir que son países relativamente pequeños y bastante homogéneos social y étnicamente. Esto es muy importante, porque desde mi punto de vista una de las razones del triunfo de la socialdemocracia se debe a la afinidad social. En los países con grandes desigualdades, multiculturales y más estratificados, los discursos sobre las “welfare queens” a la Reagan tienen bastantes posibilidades de éxito. En la medida en que las diferencias de clase entre clases sociales crean también un sistema mas o menos hermético, existe un conflicto, una diferencia de carácter social. Las clases medias, mayoritarias, tienen motivos para creer que los más desfavorecidos abusan del sistema porque es una situación que les resulta lejana. Hay conflictos entre los nacionales y los inmigrantes, entre los ricos y los pobres, etc… En cambio, esto no ocurre en un lugar como los países escandinavos. Al tratarse de una sociedad mas pequeña, el hermetismo entre clases es menor y todo el mundo tiene a alguien en su entorno que está en una situación desfavorecida. Los discursos sobre castigar al indolente y premiar al hacendoso del neoliberalismo no tienen posibilidades de éxito porque el hecho de conocer la situación de cerca crea una comprensión. Esta es una de las razones por la que las clases medias están muy unidas a su Estado del bienestar: porque saben y entienden qué es necesario. Pongámoslo de otra forma. Recordamos que el votante Rawlsiano, bajo el velo de la ignorancia tendería a favorecer política redistributivas porque siente que estar en una mala posición le podría pasar a él. El problema es una sociedad menos homogénea es una sociedad más alejada de esa situación del velo de la ignorancia porque el pobre, el extranjero, el inmigrante, la mujer… no es percibido como una posición que le podría tocar a uno y por lo tanto es menos posible que existan políticas redistributivas. El problema es que si la viabilidad del Estado del bienestar (su sostenibilidad en democracia) está condicionada por el hecho de ser una sociedad compacta y bien cohesionada, lo que está claro es que no se puede importar a lugares como España, Francia o Inglaterra. En estos países existen tasas de inmigración muy importantes, las diferencias de clase son mucho más herméticas. Existen grandes aglomeraciones de varios millones de habitantes donde los pobres y los ricos viven en mundos aparte y donde la afinidad social es infinitamente mas complicada. Esto nos lleva a la crítica del comunitarismo al liberalismo rawlsiano. Los ponentes de la “social thesis” decían que los proponentes del individualismo socialdemócrata consideraban un mundo donde los individuos se guiaban por un sentido de la justicia, pero en el mundo real, los individuos son egoístas, a menos que estén hermanados por un elemento federador, un sentimiento de pertenencia a una comunidad. Para los proponentes del comunitarismo, sabemos que este elemento se basa en la defensa de la comunidad sobre el individuo. Sin embargo, existen acomodos liberales (en sentido americano) para fomentar el sentido de comunidad. El que creo que Lluís propondrá será el nacionalismo liberal (corríjeme si me equivoco). Según esta visión, el sentido de comunidad debe residir en una cultura, una historia y una serie de elementos comunes de carácter histórico que hacen que los individuos sienten que han sido una nación en el pasado y lo serán en el futuro y por tanto deben ser solidarios. Personalmente, prefiero la tésis republicanista, es decir, una pertenencia basada en un conjunto de valores ciudadanos como la solidaridad, el respeto de los derechos humanos etc… Cuál de ellas es más viable es otro asunto. El nacionalismo tiene un poder federador mayor que los valores, sin embargo, en mi opinión no es compatible con una sociedad basada en el individualismo y sobre todo, es un sistema muy malo asimilando minorías, como los inmigrantes. Dejo pues al lector que saque sus conclusiones. Sin embargo lo que quiero intentar señalar es que el modelo escandinavo es muy difícil de implantar en Europa continente porque nuestra sociedad es esencialmente distinta.
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| Escrito por Citoyen | |
| domingo, 09 de septiembre de 2007 | |
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