| Superávit y gasto social |
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Esas argumentaciones suenan muy bien, son coherentes y lógicas, y ninguna persona con un mínimo de sentido común se atrevería a rebatirlas. Pero para centrar el debate y saber de qué estamos hablando, conviene que definamos primero a qué nos referimos cuando hablamos de ciclo económico expansivo: la docrtina económica ortodoxa nos dice que se trata de una época en la que la ciudadanía requiere en menor medida de los servicios de asistencia social que el Estado del Bienestar pone a su disposición en los momentos de necesidad, pues los ciudadanos disponen de una mayor renta disponible en su bolsillo para costeárselos. Si la sociedad en su conjunto dispone de más dinero, significa:
A grandes rasgos, podríamos decir que este es el panorama que nos presenta la teoría económica de un ciclo de expansión económica, pero ¡alto! porque el cuadro que os acabo de pintar encierra una trampa: plantea que esta bonanza económica alcanza a todas las capas de la sociedad en mayor o menor medida; presupone que cuando la economía va bien, a todos nos va bien nuestra economía. ¿Es esto realmente así en la actualidad en España? Esta bonanza económica plantea como premisa unas cifras de desempleo relativamente bajas, y es cierto: una tasa de paro de entre el 8 y el 10% es casi paro estructural. Pero, al mismo tiempo, una tasa de desempleo baja presupone que el poder de negociación de los trabajadores aumenta, ya que al ser un bien escaso (al haber poco paro), pueden exigir mejoras salariales y sueldos más altos. ¿Se da esto en España? Si fuera cierto, no habríamos acuñado conceptos como mileurista ni mucho menos submileurista, y los sindicatos no nos habrían estado machacando durante años con el cuento de la moderación salarial para combatir el riesgo de la inflación. De hecho, no ha sido hasta hace poquitos meses que los sindicatos han roto esa retórica de la contención salarial, que quiere decir en nuestro idioma sueldos bajos, y han pasado a plantear la reivindicación de los convenios colectivos con un tope mínimo de 1.000 euros. Así, tenemos empleo bajo, inflación baja, pero sueldos bajos también. Pero, en cambio, beneficios empresariales batiendo récords históricos, lo cual explica en gran parte que se mantenga el discurso de lo bien que va nuestra economía, cuando cada vez más personas no llegan a final de mes, que es lo que a mí me interesa para este post. Si tan bien va nuestra economía, si crecemos por encima de la media de la Unión Europea, si nuestro PIB es la envidia de la zona euro, ¿por qué el endeudamiento familiar es cada vez más alto (supera ya el 115% de su renta disponible), y las tasas de morosidad también van en aumento? Se diría casi que hablamos de países distintos: un país donde la economía crece en tasas superiores al 3% anual, muy por encima de todos los países de su entorno, pero donde una mayoría creciente de ciudadanos no llega a fin de mes. Y es en este contexto en el que deberíamos preguntarnos si es conveniente aplicar la teoría clásica de “ahorrar en los buenos tiempos para gastar en los malos”. ¿Realmente estamos viviendo tan buenos tiempos en materia económica? Si la ciudadanía vive cada vez peor, cada vez más agobiada por el incremento del coste de la vida, independientemente de lo que diga el IPC, creo que es momento de invertir en gasto social para paliarlo, aunque el PIB diga que crecemos a más del 3% anual. Ahora que la clase media y baja de nuestra sociedad está cada vez más ahogada, y ahora que las cuentas públicas reflejan superávit, es el momento de los gastos sociales que contribuyan a hacer más llevadera esa situación a las familias y a los ciudadanos españoles. Los objetivos de la política social que está desarrollando el Gobierno en estas últimas semanas me parecen loables:
Entre otras medidas, quizá menos sonadas mediáticamente hablando. Otra cosa es que esté más o menos de acuerdo con las medidas concretas adoptadas (el cehque-bebé, por ejemplo), con los mecanismos utilizados para alcanzar esos objetivos, que ese es otro tema. Como todos sabemos, una cosa son los fines y otra muy diferente los medios. Es por todo lo expuesto que no cuestiono, como están haciendo muchos analistas políticos y económicos estos días, la política de inversión social que el Gobierno del PSOE . Como dijo Animal Político en este mismo blog: Yo no quiero un Estado con superávit: quiero un ciudadano sin déficit.
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| Escrito por Jessica Fillol | |
| domingo, 30 de septiembre de 2007 | |
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