| Salario mínimo y desempleo IV: conclusiones |
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Se concluye la serie de artículos que analizan el mito de la
destrucción de empleo a causa de la existencia del SMI. En este
artículo se termina concluyendo que aumentos del SMI, tal y como dicen
los modelos que proponen que el mercado laboral no es un mercado
perfecto, sinó que tiene inelasticidades, a rangos bajos y medios
vienen acompañados de aumentos de empleo (al contrario de lo que
predice la teoría neoliberal y la neoclásica) y que a rangos altos del
SMI acompaña a descensos de empleo.
.Después de 3 artículos sobre el salario mínimo interprofesional (uno de ellos doble) y la destrucción de empleo se llega a la conclusión de que se confrontan dos modelos: el neoclásico, donde los mercados laborales se comportan como la gráfica 1, y el monosopnístico, el de eficiencia de salario o el de capital humano(1), donde los mercados laborales se comportan como en el gráfico 2.
En los modelos del primer tipo cualquier aumento del SMI, siempre que este se haga por encima del salario mínimo que marca el mercado, debería destruir el empleo. En el segundo modelo, el SMI fomenta el empleo en una serie de rangos moderados (cuando no supera el valor de Wm), y en cambio lo destruye una vez supera esa gráfica. Hay que decir que en todos los países analizados en este artículo y en anteriores el SMI supera ese valor mínimo del mercado ya que el porcentaje de trabajadores cubiertos por el SMI oscila entre el 3,7% del caso holandés al 17% del caso mexicano. El análisis de comparativa internacional(2), y el análisis del caso de los EEUU(3) parece que da la razón al modelo de mercados no perfectos (el de la gráfica 2) ya que incrementos de SMI en el caso de EEUU van acompañados con una reducción del desempleo, una caída dramática de los trabajadores expulsados del mercado laboral y una potenciación del empleo juvenil. El propósito de este análisis es encontrar si la predicción teórica del modelo de creación de empleo se dá en otros rangos de SMI que no contempla EEUU. Este modelo se puede ver en las siguientes gráficas: Gráfica 3: Modelo de evolución de los indicadores de desempleo vs. SMI ![]() Gráfica4: Modelo de evolución de los indicadores de empleo vs. SMI En este caso hemos escogido Mexico que nos cubre el rango de SMI equivalente a entre e 20 y el 25% del salario medio del país, España (entre el 35% y el 40%), Holanda (entre el 45% y el 50%), Bélgica (entre el 50 y el 55%) y el de Francia (sobre el 60%). En los países estudiados los trabajadores que perciben el SMI cubren diversos rangos, desde España (con el 1%), y el de Bélgida y Holanda (entre el 3% y el 5%), EEUU (5%) y Francia y México (17%). El análisis de los datos parece que es coincidente con el modelo:
ConclusionesEstos caso y el analizado más a fondo de EEUU(3) indican que el modelo neoclásico no es el acertado y sí que lo és cualquiera de los otros tres que preveen beneficios en rangos bajos y moderados del SMI por encima del salario mínimo de mercado. El caso de México y de EEUU con SMI relativamente bajos pero por encima del salario mínimo de mercado (cubre el 5,1% y el 17% de la población) y los casos de Bélgica y Holanda con SMI moderados, indican que la demanda de empleo es mas inelástica que lo que predice el modelo neoclásico, que aumentos del SMI acompañan en estos rangos un incremento de la demanda de empleo y una reducción en algunos casos bastante clara y en otros parcial de paro. El caso español es un ejemplo de como el SMI apenas tiene efecto si no supera el salario mínimo de mercado o lo supera muy ligéramente. En el caso de México y EEUU, pero sobretodo de España aumentos del SMI van a ir acompañados con un crecimiento de la demanda de empleo y un incremento de puestos de trabajo, se puede aumentar sin miedo entre el 5 y el 10% de la proporción del sueldo medio. El caso francés es el ejemplo de SMI alto que hace perder los efectos positivos y entra en la banda de destrucción de empleo. En el caso holandés y belga cabrían aumentos moderados o sostenidos al mismo ritmo que el actual del SMI para mantener el empleo alto, manteniéndolo en la actual proporción del sueldo medio, en el caso francés la mejor solución es frenar sus aumentos y esperar que entre en la banda del 45%-50% del salario medio para retornar a los efectos negativos.Después de 4 artículos queda falseado el modelo neoclásico que el SMI siempre que supere el sueldo mínimo de mercado destruye empleo, viéndose como hay rangos (bastante amplios y cercanos a los modelos socialdemócratas centroeuropeos) de SMI cuyo efecto es positivo en el empleo. Por fí podemos responder con cierto grado de objetividad (aunque siempre queda la duda razonable de cualquier análisis empírico) que el modelo que mejor se acerca a la realidad es cualquiera de los otros tres: empleador monopsonístico, eficiencia de salario y capital humano. {mos_mb_discuss:2} (1) La descripción de los modelos económicos que analizan el SMI en los mercados laborales, ya se hizo en el artículo SMI y desempleo IIIa. (2) El SMI no destruye empleo I y el SMI no destruye empleo II. (3) El SMI no destruye empleo IIIb.
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| Escrito por Jose Rodriguez | |
| martes, 28 de marzo de 2006 | |
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Se concluye la serie de artículos que analizan el mito de la
destrucción de empleo a causa de la existencia del SMI. En este
artículo se termina concluyendo que aumentos del SMI, tal y como dicen
los modelos que proponen que el mercado laboral no es un mercado
perfecto, sinó que tiene inelasticidades, a rangos bajos y medios
vienen acompañados de aumentos de empleo (al contrario de lo que
predice la teoría neoliberal y la neoclásica) y que a rangos altos del
SMI acompaña a descensos de empleo.
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