| El botellón II: la juventud ante un futuro incierto |
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En las pasadas elecciones autonómicas del 2003 en Catalunya me pidieron que escribiera un artículo sobre mi valoración de la situación de la juventud y que acciones tendría que tomar al respecto por parte del nuevo gobierno que saliera elegido. Recuerdo que mis primeras palabras fueron de crítica a los mensajes electorales que todos los partidos, sin distinción ideológica, estaban realizando. En los últimos tiempos observamos que los intereses partidistas están sustituyendo los mensajes del interés general (vivienda, trabajo y salud) por eslóganes vacíos de contenido y por campañas electorales llenas de impropios mutuos.
He querido hacer este pequeño inciso para contextualizar la segunda idea ha desarrollar respecto a las causas del botellón. Se ha querido simplificar la idea que una de las causas que explican la concentración de la gente joven entorno a la botella de “calimocho” o “xibeca” es una forma de protestar por el alto precio del alcohol. Esta idea es muy simple, detrás de ella hay mucho más contenido: un futuro incierto. Aquí está la segunda idea, que reflejé en mi segunda parte del artículo que antes he mencionado. Que futuro puede esperar la juventud cuando no para de firmar multitud de contratos temporales en precario, unos salarios que tienen un poder adquisitivo igual que hace diez años cuando la media del IPC (Índice de Precios de Consumo) en los últimos años es aproximadamente del 3%, unos precios de vivienda libre de compra y alquiler que no paran de subir año tras año y una insuficiente oferta de pisos de protección oficial que te obligan a vivir en casa de tus padres hasta los 30 años o hipotecarte hasta que te jubiles (si tienes suerte o se lo dejas de herencia a tus hijos). Ante tal panorama que pueden esperar una de las generaciones de jóvenes mejor formados y que año tras año de sacrificio lo único que consiguen es vivir en precario y con incertidumbre. Cuanto de nosotros no conocemos a compañeros o amigos que trabajan con sueldos muy por debajo de su titulación todo y realizar funciones propias de su formación. De que le sirve a un país tener una sociedad formada sino va acompañada de unos derechos laborales y sociales que ayuden en el proceso de construcción de tu vida vital. Me gustaría saber a dónde va a parar el crecimiento económico y los beneficios de las grandes empresas, aunque no hace falta buscar mucho: un 10% de la población española acumula el 50% de la riqueza del país y el resto sobrevive como pude. Juzguen ustedes mismos! Comenta el artículo
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| Escrito por Mónica Palet | |
| jueves, 13 de abril de 2006 | |
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En las pasadas elecciones autonómicas del 2003 en Catalunya me pidieron que escribiera un artículo sobre mi valoración de la situación de la juventud y que acciones tendría que tomar al respecto por parte del nuevo gobierno que saliera elegido. Recuerdo que mis primeras palabras fueron de crítica a los mensajes electorales que todos los partidos, sin distinción ideológica, estaban realizando. En los últimos tiempos observamos que los intereses partidistas están sustituyendo los mensajes del interés general (vivienda, trabajo y salud) por eslóganes vacíos de contenido y por campañas electorales llenas de impropios mutuos.






