PrincipalArtículosOpiniónColumnasRevista "Argumentos"Blogoconversación
viernes, 16 de mayo de 2008
Principal arrow Opinión arrow Principios ideológicos arrow Socialismo y Liberalismo (VI): la libertad republicana
Socialismo y Liberalismo (VI): la libertad republicana Imprimir E-Mail
Lecturas 694    

ImageEl republicanismo es una tradición política cuyos orígenes se remontan a la antigüedad grecolatina. Fueron republicanos célebres en esta época Aristóteles, Pericles o Cicerón. Con la llegada del Medioevo, la tradición republicana quedó eclipsada por las concepciones teocráticas y feudales propias del orden post-romano. El republicanismo no volvería a ver la luz hasta el período renacentista, momento en que sería rescatado por autores como Maquiavelo o Marsiglio de Pádua. Esta recuperación del republicanismo llegaría a su cenit con la Ilustración, cuyos más destacados pensadores (como Kant o Rousseau, pero también muchos tenidos por “liberales”, como Locke o Adam Smith) fueron destacados republicanos. Esta eclosión republicana en el campo del pensamiento social tendria su correlato político en las revoluciones americana y francesa, y en todas las que las tomaron por ejemplo. Éste relato histórico puede parecer sorprendente, por cuanto estamos acostumbrados a pensar que el pensamiento político ilustrado era “liberal” y que las revoluciones americana y francesa fueron así mismo revoluciones “liberales”. En realidad, esto es un anacronismo: el término “liberal” no se convierte en moneda de curso política hasta 1812, con la aprobación de la Constitución de Cadiz, y por tanto buscar “liberales” antes de esta fecha tiene tanto sentido como buscar “bolcheviques” antes de 1903.

Pero al republicanismo y al liberalismo no solo los separa una cuestión de fechas. Su común interés central, que no es otro que la defensa de la libertad, se convierte en motivo de separación cuando analizamos lo que republicanos y liberales han entendido históricamente por “libertad”. El liberalismo, ya lo hemos visto, conoce dos conceptos de libertad: la negativa y la positiva. La primera se refiere a la libertad entendida como ausencia de interferencias, por parte de poderes fundados en la fuerza (singularmente, el Estado), en las decisiones del individuo. La segunda, que no niega la primera, entiende sin embargo que esta es por si sola una libertad trivial sino viene acompañada de los recursos necesarios para que se puedan poner en práctica las decisiones tomadas en el ámbito de la libertad negativa: el pobre y el rico solo son igualmente “libres” de dormir en el Ritz en un sentido muy trivial de la palabra “libre”. Hemos visto los problemas de una y otra. En el caso de la libertad positiva, hemos visto que en realidad solo puede expandirse a base de contraer la libertad negativa de otros, y que no existe un criterio claro que discierna cuando debe primar una y cuando debe ser prioritaria la otra. En el caso de la libertad negativa, aparentemente más sensata, no existe un criterio claro que explique por qué el uso de la fuerza es la única amenaza humana que convierte una elección en una elección ilibre: ¿por qué es más libre la elección entre la explotación laboral o la inanición que la elección entre la bolsa o la vida?

El republicanismo tiene un modo diferente de considerar las cosas. Para el republicanismo, la libertad es sinónimo de independencia. Aquel que no depende de los demás para vivir en sociedad es aquel que es libre al tomar decisiones. Aquí “vivir en sociedad” significa navegar por la vida social, establecer contratos, trabar amistades, contraer matrimonio, ejercer una profesión. Aquel que depende de otro particular para tomar decisiones en estos ámbitos está falto de decisión. Aquello que tienen en común el esclavo, la mujer sometida y el asalariado es que los tres dependen en diferentes grados y ámbitos del amo, del marido o del patrón. El precio que todos ellos pagan por desobedecer a sus dominadores es ver en peligro su condición como miembros plenos de la sociedad. El esclavo se arriesga a ser recluido, la mujer a ser repudiada y marginada, y el asalariado a verse abocado a la miseria y quizá al hambre. Es decir, que la raíz de su dominación estriba en lo inseguro de su condición de miembros de la sociedad, de su derecho a la existencia. Su existencia social (y aún su misma existencia material) no se la deben a solamente ellos mismos, sino también a un tercero. Por eso dependen de él. Por eso le obedecen.

Los republicanos identificaron en la propiedad la base de toda independencia y, por lo mismo, de toda libertad. En el republicanismo histórico, el ideal de ciudadano libre se cifra en el pequeño propietario agrícola que dispone de los suficientes medios para sobrevivir (y vivir) sin pedir permiso a nadie. Las mujeres o los asalariados estaban excluidos de ésta propiedad y, por tanto, no eran considerados libres. Esto planteó, en el seno del republicanismo, una división profunda. Por un lado quedaron aquellos que, como Aristóteles o Cicerón, entendieron que la desigualdad en el acceso a la propiedad se tenia que traducir en una desigualdad en el acceso a la ciudadanía; que, de algún modo, solamente podían considerarse ciudadanos de pleno derecho aquellos que eran libres, y que siendo los propietarios los únicos que gozaban de esa condición, debía recaer sobre ellos la tarea de conducir la república. Por otro lado, existieron desde siempre quienes invirtieron el argumento: el igual acceso a la ciudadanía, que se consideraba como un derecho inalienable de todos los miembros de la polis, debía traducirse en un acceso más o menos igual a la propiedad, que elevase a todos los miembros de la comunidad política a la categoría de libres. 

Este último republicanismo es el que estuvo en el origen del nacimiento de la idea de democracia en la Atenas clásica y de su recuperación durante la Ilustración. Constituye un buen ejemplo de ello el ideal jeffersoniano de una república de pequeños propietarios, o la pretensión robespierriana de garantizar por ley el derecho a la existencia de todo francés. No obstante, esta pretensión de universalizar la libertad mediante la universalización de la pequeña propiedad agraria entrará en declive con el desarrollo del capitalismo industrial. Será entonces, a mediados del siglo XIX, cuando diversos autores y dirigentes (señaladamente, Marx y Engels) operarán un matrimonio entre dos corrientes políticas hasta entonces separadas: el republicanismo democrático y el socialismo. Un matrimonio hoy olvidado y que se pretende reemplazar por un “socialismo liberal” que ya hemos visto que es, o bien de mal destino (en el caso del liberalismo positivo), o bien imposible (en el caso del liberalismo negativo). Veremos en que consistió ese matrimonio, y qué ventajas ofrece aún hoy sobre el “socialismo liberal”, en el próximo (y último) artículo de ésta serie.

Este artículo pertenece al Dominio Público por expresa devolución del autor al mismo.



Comentarios de los usuarios (1) RSS feed comment
Escrito por Enric Casanova, on 14-01-2008 12:50,
1. Muy interesante.
Espero ansioso la siguiente entrega. 
 
Enric Casanova. 
El Eurocomunista.
 
» Notificar este comentario al administrador
» Responder a éste comentario...

Añade tu comentario



mXcomment 1.0.3 © 2007-2008 - visualclinic.fr
License Creative Commons - Some rights reserved
Compártelo:
Meneame
Delicious
Digg
Technorati
YahooMyWeb
Calificación del usuario: / 5
MaloBueno 
Escrito por Lluís Pérez   
lunes, 14 de enero de 2008
 
< Anterior   Siguiente >
Aforismos
M. Azaña
"La libertad no hace felices a los hombres, los hace sencillamente hombres."
 
Últimos comentarios
La discontinuidad ideológica del...
¿?
Bueno, no se porqué, pero yo entiendo perfectamente el razonamiento de porqué la izquierda española (y ya desde hace más de un siglo) defiende el...
15/05/08 23:32 Más...
Por miguelnunezrios

La educación en el siglo XXI
CURRICULO, OTRA DIMENSION HISTORICA
Emiro Vera Suarez AVENTIS La historia debe interpretarse en el marco conceptual de Simón Rodríguez, Simón Bolívar y Francisco de Miranda....
15/05/08 21:20 Más...
Por emiro vera suarez

"Camino de servidumbre" de...
vaale
Vaaale según tú el laborismo británico es socialdemócrata.... ya... Por otro lado, lo que digan cualquier ONG (como Human Right Watch) no sirve,...
15/05/08 11:45 Más...
Por Jose R.

Usuario y registro





¿Recuperar clave?
¿Quiere registrarse? Regístrese aquí

"Money As Debt" documental que relata cómo se crea el dinero
Agregador de blogs de www.socialdemocracia.org realizado en feevy y fusilado por Carlos Guadián, refrito por Jéssica Fillol y rematado definitivamente por José Rodríguez.
Redes amigas
Image Las Ideas.org
Red Economia Crítica XLaIzquierda
Extremadra en positivo Mas Ciudadanía
Image Image