| ¡La culpa es de Gallardón! |
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La culpa es de Gallardón. Y que nadie crea que ésta es la típica afirmación en clave irónica para acabar defendiendo lo contrario. No. Es lo que pienso de verdad. Me explicaré. Alberto Ruiz-Gallardón puede ser muchas cosas, pero tonto no. Hace 30 años que milita en el mismo partido (primer AP, ahora PP) y, por lo tanto, conoce su dinámica interna. ¿Qué ha pasado? Pues que Gallardón ha obviado (por desinterés, por incapacidad, por cansancio, por lo que sea) las estructuras internas de su partido. Y eso te sale bien a veces, pero si el partido finalmente se planta, pierdes. Y así tiene que ser.
Portada de la revista Zero de mayo de 2007.
Rosa Díez cae mejor a los votantes y militantes del PP que a los socialistas. Y no ahora que se ha ido del partido (conservando el escaño y el sueldo europeos, convirtiéndose, por lo tanto, en una tránsfuga) sino desde hace mucho tiempo. Sólo hay que recordar que en el Congreso del PSOE en que Rodríguez Zapatero se impuso a Bono ella era la tercera en discordia, y sacó unos resultados vergonzantes. ¿Porque le tenían que incorporar? ¿Para dar una imagen de modernidad? ¿Para captar el voto de centro? No nos engañemos. Alberto Ruiz Gallardón no hizo la apuesta por ir en listas para poder servir a la ciudad de Madrid y al conjunto de los españoles. Lo hizo por otros motivos. Analicémoslo. De entrada, conocedor de que por los canales reglados de su partido a la hora de hacer listas electorales no podría conseguir ser propuesto, lo hizo saber en un acto público, dirigiéndose a los medios de comunicación. Y, por lo tanto, poniendo en una situación complicada a la gente de su partido: los que tienen la responsabilidad formal de confeccionar las listas por ver cómo se los saltan y cómo una tarea que es mejor que sea discreta pasa a las primeras páginas de los medios de comunicación; los que estarían de acuerdo con él, conocedores de que se ha saltado los mecanismos formales, quedan con "el culo al aire" a la hora de darle apoyo interno. Por lo tanto, lo que encontramos es un hombre con una ambición (legítima) que quiere aprovechar una norma legal para distanciarse de su rival política, saltándose los mecanismos internos (y pretendiendo, incluso, que se vulnere un artículo de los estatutos de su propio partido -ya se hace con otras personas- que dice que los alcaldes no podrán ir en listas en el parlamento) y, con el argumento de dar apoyo al líder, situarse en disposición de poder suceder al líder. Todo es legítimo. Pero también es legítimo que su partido, donde no tiene el apoyo necesario, le cierre el paso. Y que conste que a mí me gusta más él que cualquiera de los otros. Que sus formas son democráticas y las de los otros a veces parecen democráticas, pero normalmente no. Que creo que el Parlamento pierde a un buen parlamentario y que el PP sería de más provecho para la sociedad española si derivara de veras hacia el centro en vez de escorarse cada vez más a la derecha. Pero eso no obsta para afirmar, rotundamente, que la culpa de lo que le ha pasado a Gallardón es de Gallardón: por no haber sido capaz de conseguir más apoyo dentro de su propio partido (en 30 años de militancia ha tenido tiempo de sobra), por saltarse las normas internas (intentando ganar) y por no conseguir convencer al presidente de su partido ... Habrá que ver ahora qué hará el día 10 de marzo (entiéndase 10 de marzo como fechas post elecciones, no como fecha inamovible) y lo que está claro es que se moverá en función de los resultados que se obtengan a las elecciones ... ¿Quieres un Gallardón en tu vida? ¡No votes al PP! Razón 4: No hay que votar al PP por catalanófobos. (campaña Razones para no votar al PP) ![]() ![]() Publicado originalmente en QMenta.com y en QMenta.cat [CAT]
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| Escrito por Joan Ramon | |
| viernes, 18 de enero de 2008 | |
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