La evaluación como valor estratégico de la Empresa Pública
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Cualquier Administración Pública, si alberga el deseo de ser un instrumento útil al servicio de los ciudadanos en la aspiración de dar satisfacción integral y de calidad a las demandas e inquietudes de estos, ha de entender la evaluación de sus prácticas como un requisito de necesaria y sistemática implantación.
Para saber potenciar, estimular, impulsar, mejorar capacidades, habilidades, relaciones, actitudes y aptitudes, así como subsanar carencias y compensar limitaciones a fin de determinar las mejores estrategias, criterios y estilos de atención e interacción con el ciudadano; se hace necesario evaluar con rigor objetivos, metodologías y actuaciones de arriba a abajo, pero también de abajo a arriba.
Todos los elementos que intervienen en el proceso pueden y deben de ser evaluados sistemáticamente y sin disculpa. Entre ellos cabe destacar los siguientes:
Los elementos personales: los equipos directivos en todos sus ámbitos y niveles, así como el personal en su conjunto.
Los elementos materiales: las instalaciones, los materiales, el medio, etc...
Los elementos organizativos y formales: la organización del personal, la distribución de los espacios, del tiempo, de las tareas y de las formas y estilos de trabajo, el ambiente laboral, etc...
La evaluación ha de realizarse desde una didáctica metodológica participativa con intercambio de opiniones de todos con todos y llevada a cabo tanto en reuniones de trabajo o de grupos específicos de discusión, como a través de cuestionarios.
Si el mayor potencial productivo con que cuenta cualquier empresa, y en especial la Empresa Pública, no es evaluado adecuadamente, los servicios que se presten serán, obviamente, deficientes; ¡y atención!, el potencial productivo, esto es, los empleados públicos, sólo pueden dar lo que a su vez, por sus superiores, a ellos se les entrega. De unos ineficaces y burocráticos estilos de dirección, difícilmente pueden obtenerse unas buenas prácticas de servicio satisfactorio y competente al ciudadano.
"La guerra es la obra de arte de los militares, la coronación de su formación, el broche dorado de su profesión. No han sido creados para brillar en la paz."
No, por favor. No podemos permitirnos que sean lso políticos los que regulen la economía, sería igual de malo que permitir que lo hayan hecho los neocons.
Debos...
Oportunidad histórica, sí Es una oportuniad histórica de sacar a la gente de su ensimismamiento egoista, de devolverle a las personas el poder que entregaron (algunas...
Mira quien baila Bien estimado Carles, hagamos una apuesta, la nietísima salió en el mira quien baila ¿no? Un día de estos Oriol Pujol lo tenemos de pareja de baile...