Esta pregunta la formuló el antropólogo profesor de la Universidad de Barcelona Manuel Delgado en 1997 en su libro Ciutat i Immigració. Manuel Delgado entre sus múltiples propuestas nos invita a desconfiar del concepto de aquella palabra inmigrante a la que otorgamos un significado: inmigrante no es una figura objetiva, sino más bien un personaje imaginario, no desmiente sino, al contrario, intensifica su realidad.
Eviten la consecuente frase con pretensiones racionalistas que clamaría, ¿cómo que no hay inmigrantes? Los hay, pero como Delgado puntualiza aquello que hace de alguien un inmigrante no es una cualidad, sino un atributo, y un atributo que se le aplica desde fuera, como un estigma y un principio negativo. Después de llevar demasiado tiempo escuchando las verdades ontológicas sobre los inmigrantes a diestra y siniestra, quiero tomarme la libertad y esta misma darla como invitación ofreciéndola al lector con la intención de redefinir, reconcebir, reconceptualizar al inmigrante como una utopía bienintencionada en pocos casos y malintencionada en muchos. El inmigrante como algo que nunca existió porque es un constructo, un atributo, algo adjetivable pero no es esencia, no es existencia en si misma. Si deconstruimos el concepto inmigrante vamos derechos hacia el concepto extranjero, sea aquel que viene de otro lugar, sea aquel que nos es extraño. Pero en una ciudad cómo Barcelona, tal y como nos invita a mirar Delgado, ¿quién perdido entre la multitud del supermercado, de la plaza, del espacio público urbano nos es conocido, cercano, próximo, seguro? ¿Quién es autóctono y quien extranjero? ¿Quién es y quién no es?
Siempre hemos tenido claro que no es lo mismo un residente extranjero que un inmigrante. Claro, que también estamos muy seguros de quién somos nosotros y quines no lo somos. Quienes son iguales y quienes son desiguales. En definitiva todo clasificado y bien, bien ordenado. Pero ¿existe el orden? ¿Existe el orden en la ciudad? ¿Realmente el orden es homogeneidad, seguridad, es lo conocido, es la verdad, o es lo real? Nuestra civilización viola el principio de entropía, o al contrario es la entropía social la que viola la realidad?
La saturación de verdades sobre la inmigración, aquellas que van desde la demonización del etiquetado como inmigrante a la visión del mismo como el buen salvaje Rouseniano. Derivan en la construcción útil del discurso de la inmigración. Unas verdades discursivas proclamadas por políticos en base de datos y conceptos sacramentalizados. Y si el juego tan sólo se tratara de esta raya imaginaria que separa a los ciudadanos en autóctonos e inmigrantes es puramente arbitraria y puede moverse en el plano social en función de los intereses de aquél que ejecuta la dualización. La línea divisoria puede estar situada debajo del sistema de estratificación social, de manera que los espacios que dividen a la sociedad en los de aquí y los de fuera pueden hacer de este último grupo una exigua minoría de marginados a los que sobreexplotar y convertir en culpables de males sociales como la delincuencia o el paro.
Quizás estas nuestras ciudades, urbes, son lo mismo que aquella ciudad demoníaca de la cual nos hablan los textos bíblicos. Son modernas Babionias, dotadas de inmensas torres de Babel, de exultante, aberrante, increíble pero en definitiva libertad igualitaria, la cual tiene que ser controlada sometida y fiscalizada, no fuera que descubriéramos que es posible seguir haciendo lo que siempre hemos hecho si nos han dejado: vivir y convivir en paz y tranquilidad.
P.D: Para profundizar sobre la visión, o distorsión (o como se le quiera llamar a las verdades) sobre el inmigrante aconsejo leer, sin la pretensión de que alguien ya poseedor de una verdad sobre la inmigración se lo tome en serio, lo que Manuel Delgado expone en libros como Sociedades movedizas. Paso hacia una antropología de las calles (2007), Disoluciones urbanas (2002), Ciudad líquida, ciudad interrumpida (1999), Elogi del vianant (2005) o Ciutat i immigració (1997).
Aunque suscribiría el 90% de lo que afirmas, no me atrevería a hacer deconstruccionismo tan radical como que "no existen inmigrantes". Es cierto que "inmigrante" es una "categoría". Y como todas las categorías, susceptible al ser un constructo social, objeto de influencias ideológicas.
Pero lo que sí es cierto es que existe una realidad social objetivable llamada "inmigración" y es una cualidad que la aplicamos a cualquier persona que viene de una colectividad política distinta a la que vive actualmente. Sí, las colectividades políticas son constructos sociales, pero no por ello dejan de existir.
¿Que el concepto inmigrante tiene una condición política e ideológica?, sí, pero no por ello deja de existir.
Sí que evidentemente la figura del inmigrante existe. pero existe en cuanto nosotros, el colectivos creemos que existe y le atribuimos una especie de forma ideal clasificatoria. Insisto, el inmigrante es una persona adjetivada como tal, clasificada....
David.. será todo el "constructo social" que tú quieras pero "existe". Obviamente son categorías construidas, pero de la misma manera que existe una categoría construida que dice "derechos" o "libertades" y con los cuales construimos sociedades en las cuales por ejemplo qeu te maten está penado. Sí, podemos entrar en el discurso deconstruccionista hasta dejarlo todo más plano que el encefalograma de un skin... pero eso no sirve para construir nada.
Yo creo que no es necesario destruir el concepto inmigrante porqué existe, y además sociológicamente que lo deconstruyamos no servirá de nada, seguirá existiendo... pero sí que podemos destruir la construcción social que lo carga con aspectos negativos.
Tienes razón si en términos generalistas nos referimos. Claro que existe el inmigrante, que se lo digan a él si existe o no, pero es en como se construye su existencia, mejor, como algunos y entre ellos los políticos construyen y determinan su existencia donde radica la necesidad de volver a repensar el término, de sospechar de la etiqueta, de mirarnos al espejo.
VERDAD BASTA DECIR LO QUE ES Y NO MAS , PUES MUCHAS VECES LOS POLITICOS DICEN COSAS QUE NO SON , BASTA CON DECIR LO QUE ES.EL QUE ESTE LIBRE DE PECADO QUE...
Hola Citoyen Hola Citoyen encantado de charlar contigo.
Recojo tus comentarios e intentaré en el próximo artículo o en otro comentar las diferencias, según los...