| Institución libre de enseñanza y educación para la ciudadania |
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La Iglesia Católica está acostumbrada a interferir en la esfera civil española. Pese a tratarse de un país aconfesional en el que existe separación entre Iglesia y Estado, la Conferencia Episcopal se comporta como si, impregnada por un derecho natural superior, pudiese saltarse ‘’a la torera’’ los resortes del ordenamiento jurídico español. Ejemplos de ello son sus enconadas polémicas con la Institución Libre de Enseñanza, en la II República, y con la asignatura de Educación para la Ciudadanía, en la actualidad.
La Institución Libre de Enseñanza fue creada en 1876 para aplicar en España los principios filosóficos del krausismo (Cristian F. Krause). Los promotores de dicha institución propugnaban la libertad de cátedra y proteger la Educación de las influencias de la religión, la moral o la política. Con la Institución Libre de Enseñanza colaboraron eminencias de la talla de Darwin, Tolstoi, Unamuno, Ramón y Cajal, Juan Ramón Jiménez etc. Gracias a su sistema pedagógico y sus enseñanzas, el nivel educativo español se situó a la vanguardia europea, y de su vientre surgieron talentos como los hermanos Machado, Ortega y Gasset, Marañón, la Generación del 27, Besteiro etc… Con la llegada de la II República, la Institución Libre de Enseñanza releva a los Jesuitas, que hasta entonces ostentaban el monopolio educativo. Este hecho, unido a otras reformas que disgustaron al ámbito episcopal, dispusieron a la Iglesia Católica española en un enconado enfrentamiento contra dicha Institución en particular y contra la República en general. En pocos meses la Institución Libre de Enseñanza contó con 3000 nuevas escuelas para educar al analfabeto pueblo español, además realizaban misiones pedagógicas consistentes en conciertos de música, obras de teatro, o cines itinerantes que acercaban la cultura a los diversos pueblos de la geografía nacional. Pero lamentablemente, su obra fue cortada de raíz por la Guerra Civil, la victoria franquista y la vuelta a la conservadora educación religiosa. En España la Inquisición se había abolido apenas un siglo antes, y con la victoria franquista, las peores y más retrógradas reminiscencias moralizantes se reinstauraron en la educación española. En pleno siglo XXI, más de 3 décadas después de la vuelta a la democracia en España, el Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero ha implantado una nueva asignatura procedente de la experiencia europea, y que ha sido recomendada por el Consejo Europeo de Educación. Existe en la mayoría de países europeos como Suecia, Francia, Alemania etc. bajo diversos nombres. En algunos se denomina Derecho Constitucional en otros Educación Cívica etc. En España recibe el nombre de Educación para la Ciudadanía. Su contenido versa sobre el desglose de la Constitución Española y la Declaración Universal de Derechos Humanos. Su objetivo es educar a nuestros hijos en los valores democráticos de libertad, igualdad, tolerancia y respeto. ¿Su pecado? Haber sustituido a la religión católica, que fue convertida en materia obligatoria y computaba para acceder a la Universidad por el anterior gobierno Aznar. La historia se repite, la Iglesia Española, flanqueada por las Derechas política y mediática, ha emprendido una desatada campaña de desprestigio contra dicha asignatura. Sus opositores le achacan la intención de adoctrinar al alumnado en los valores progresistas para transformarlos en potenciales votantes de las opciones izquierdistas. ¿Acaso enseñar a no discriminar a nadie por razón de su lugar de nacimiento, raza, sexo, religión, opinión o cualquier otra circunstancia convierte a nuestros niños en votantes del PSOE o IU? ¿Pretenden nuestros amigos los Obispos decirnos que su congregación y su satélite el Partido Conservador español, están contra los pobres (congelación del salario mínimo y establecimiento del despido libre) las mujeres (recurso contra la Ley de Igualdad), Inmigrantes (Contrato de Inmigración, equiparación inmigración y delincuencia), catalanes y vascos (maltrato a los nacionalismos periféricos) no respetan la aconfesionalidad del Estado (religión católica obligatoria) etc. etc.? Por ahora parece que la Iglesia ha conseguido vencer una batalla. El TSJ de Andalucía ha concedido a una familia el derecho a objetar contra esta asignatura. Uno de los Magistrados que falló a favor de la objeción contra dicha asignatura es miembro del Opus Dei e hijo del fundador del Foro de la Familia, asociación ultracatólica que se había significado activamente contra dicha asignatura. En condiciones normales, el Magistrado había sido recusado inmediatamente por tener interés directo y vínculos familiares con una de las partes, pero parece que la Iglesia Católica ha conseguido salvar este escollo. De momento la sentencia está recurrida ante el Tribunal Supremo, el cuál se ha pronunciado extraoficialmente criticando la falta de solvencia argumental del fallo del Tribunal Andaluz. Esperemos, por el bien de nuestros hijos y de nuestra futura sociedad tolerante, que Educación para la Ciudadanía gane la guerra que la Institución Libre de Enseñanza perdió en su día.
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| Escrito por Azfranpar | |
| miércoles, 26 de marzo de 2008 | |
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La Iglesia Católica está acostumbrada a interferir en la esfera civil española. Pese a tratarse de un país aconfesional en el que existe separación entre Iglesia y Estado, la Conferencia Episcopal se comporta como si, impregnada por un derecho natural superior, pudiese saltarse ‘’a la torera’’ los resortes del ordenamiento jurídico español. Ejemplos de ello son sus enconadas polémicas con la Institución Libre de Enseñanza, en la II República, y con la asignatura de Educación para la Ciudadanía, en la actualidad.







