| Lecturas |
3490  |
|
El día catorce de abril de 1931 España eligió ser republicana por segunda vez en su historia. Esa elección democráticamente tomada fue truncada por un golpe de Estado que eliminó la soberanía nacional en el año 1936. De eso hace ya 75 años
No quiero engañar a nadie. Soy de izquierdas, intelectualmente socialista y republicano, pero tal y como le dije a mi buen amigo Jaume d'Urgell, de corazón, hoy día, no puedo decir que esté en contra de la monarquía, me es imposible obviar que gracias a esta monarquía que hoy tenemos disfrutamos de democracia, tenemos una Constitución o que, cuando se gritó en el Parlamento "¡Tol'mundo al suelo, coño!", este Rey nuestro se puso de parte de la legalidad democrática, de la soberanía nacional y, por lo tanto, de los españoles.
Aunque todo lo anterior no me es impedimento para recordar, para no olvidar, para tener muy presente aquella II República que trajo a nuestro país un periodo de modernidad, libertad y justicia increíble para su tiempo. Se amplió la reconversión agraria, se le dio el voto a la mujer, se aprobó la ley del divorcio, la educación se convirtió en universal y se desarrolló en un sistema que ya quisiéramos para el nuestro actual. La II República fue, a todas luces, uno de los periodos más asombrosos de la historia política del siglo XX en nuestro país.
Es difícil mirar hacia atrás y no darse cuenta, muy a pesar de ignorantes petulantes como Pío Moa o locutores de radio con ínfulas de líderes de la extrema derecha, de que el golpe de estado de 1936 destruyó no sólo una de las ocasiones más hermosas de haber entrado de pleno en el siglo XX, sino que además truncó la vida de miles de personas y sus ansias de libertad.
También es penoso que nuestros estudiantes ignoren, y esto lo digo con verdadera indignación, quien era, que fue y lo que significó Franco para este país, lo que significó el golpe de estado de 1936 y la destrucción de la II República. Porque no creo que la mayoría de la juventud de este país sepa el increíble salto atrás que fue el nacional catolicismo para este país. Porque olvidar la cantidad de muertos por la libertad y la justicia tirados en cunetas con un tiro en la nuca, fusilados por decir lo que pensaban, por ser profesores, poetas, intelectuales, simplemente por intentar defender la legalidad democrática y la soberanía nacional es una falta de respeto a aquellos que murieron, a aquellos que las pasaron canutas en la posguerra, a nuestros abuelos y padres, a aquellos que lucharon por todos nosotros dando la vida, es una falta de respeto a la memoria de esos heroes anónimos asesinados a los que tanto les debemos.
Alguien decía hace poco que los vencidos, en referencia a los republicanos, querían una revancha a posteriori. Pues siento decirlo, pero no es cuestión de revancha, es que esta democracia que disfrutamos es la demostración práctica de que no lucharon por nada, de que su sacrificio, de que todo el sufrimiento que supuso perder a familiares, tener que abandonar su propio país, no fue en vano, de que, al final, esa infame turba de nocturnas aves que dijeron vencer perdieron para siempre no sólo su dignidad ante la historia, sino también la guerra, aunque fuera cuarenta años después.
Viva la República de la que todos somos herederos, por mucho que algunos impresentables se empeñen en lo contrario.
Buenas noches, y buena suerte...
Suena de fondo "Himno de Riego", de tod@s nosotros, para siempre.
Ôo-~
Comenta el artículo
Comentarios de los usuarios (0)
|
|
|