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Hay una Izquierda Táctica y una Izquierda Estratégica. No ser consciente de esta diferencia lleva a grandes frustraciones y desilusiones. En resumen, todo el mundo quiere tener más. La mayoría está de acuerdo con acercarse a los más ricos todo lo posible, y también en que estos no se forren a su costa. Es una forma muy bruta de decirlo, pero la mayoría está por la redistribución……aunque no siempre.
Hay personas que puede que sean muy de izquierdas, pero sólo lo son por la casualidad de que ellos están en la parte baja de la pirámide económica. Si estuvieran algo más arriba, la redistribución se la pasaban por los genitales con la misma convicción que antes la defendían. Estos individuos son la Izquierda Táctica: lo son por las circunstancias concretas de su vida. Necesitan constatar que hay unos cuantos que son más pobres (por ejemplo, inmigrantes) para que empiecen a demonizar las ayudas sociales a los que menos tienen, la redistribución económica (¡que ahora va de ellos a los inmigrantes!), la progresividad de los impuestos y etcétera. Hay que decir a su favor que estos individuos pasan a ser luego Derecha Táctica. No es que se vuelvan de Derechas, es que su pilar ideológico es su propio ombligo, y si vuelven a caer por la pirámide volverán a ser de Izquierda Táctica (¡redistribución! ¡ayudas sociales! y etc.) Luego tenemos a la vertiente a la que se adhiere la Auténtica Izquierda: la Izquierda Estratégica. Da igual en qué estrato económico esté el individuo en cuestión, siempre piensa que la redistribución es necesaria y justa. Apoya las ayudas sociales incluso cuando a él no le benefician (¡o cuando las paga!). El izquierdista estratégico puede ser rico, pobre, de clase media y cambiar a otro nivel económico, pero dichos cambios ambientales y personales no influyen en la base de su pensamiento: la redistribución es justa, me beneficie a mí en ese momento o me perjudique. Es un posicionamiento no en función de las circunstancias concretas de tu vida: lo es en función de los principios que hubieras escogido sin saber como de rico ibas a ser en cada momento de tu vida. Y es cierto que la táctica lleva a victorias a corto plazo…pero es la estrategia la que permite ganar las guerras. Y esta, la de la política, es una guerra de principios.
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