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Los días previos al Congreso del PP, o los meses, han sido abominables. No es sano para la democracia en general que uno de los grandes partidos ande a navajazos traperos, y lo peor es que después de la celebración, no parece que hayan ido las navajas al bolsillo. No ha servido para nada, salvo para destituir un par de cargos indeseables, poner en su lugar a otros en absoluto deseables y para encumbrar a Gallardón. Y de paso, dar un ligero matiz de lavado de cara con doña Dolores como Secretaria General, la misma que perdió las elecciones en su Comunidad. Rajoy no se sentirá solo en las derrotas. Y un pequeño guiño a la lideresa con los nombramientos del responsable de Leganés y el juez y verdugo del Dr. Montes, Lamela, y su sucesor y justificador, Güemes. Pero el fondo es el mismo, tanto hablar de centrismo y se ha disuelto en el líquido viscoso de los grandes del partido.
Los días previos al Congreso del PP, o los meses, han sido abominables. No es sano para la democracia en general que uno de los grandes partidos ande a navajazos traperos, y lo peor es que después de la celebración, no parece que hayan ido las navajas al bolsillo. No ha servido para nada, salvo para destituir un par de cargos indeseables, poner en su lugar a otros en absoluto deseables y para encumbrar a Gallardón. Y de paso, dar un ligero matiz de lavado de cara con doña Dolores como Secretaria General, la misma que perdió las elecciones en su Comunidad. Rajoy no se sentirá solo en las derrotas. Y un pequeño guiño a la lideresa con los nombramientos del responsable de Leganés y el juez y verdugo del Dr. Montes, Lamela, y su sucesor y justificador, Güemes. Pero el fondo es el mismo, tanto hablar de centrismo y se ha disuelto en el líquido viscoso de los grandes del partido. El Congreso de las fidelidades no ha terminado bien. Los medios no se han callado, Pedro J. y Losantos siguen con más de lo mismo, a pesar de lo precario que tiene éste su puesto en la COPE y su posicionamiento ya en la cadena de Libertad Digital, invento supongo que pestilente, a juzgar por la publicación en Internet, y que no olerá mejor en la TV, pero nos libraremos de escucharlo en un taxis o un establecimiento público que les vaya esa marcha. Me preocupa el encumbramiento de Gallardón. Siempre le había llamado “Gallardín”, no por falta de respeto, sino por diferenciarlo de su padre, José María Ruiz-Gallardón, y debo reconocerlo, nunca me ha gustado. A la gente tipo Pedro J. se les ve de lejos, pero no así a éste, esos modales educados y esa serenidad no me convencen. Ni cuando alcanzó la Comunidad ni cuando le rebajaron a Alcalde. Y mucho menos en los últimos tiempos. De aquellas afirmaciones sobre que ”en la política a veces se gana y otras se pierde, y esta vez yo he sido derrotado”, y lo fue por su enemiga la lideresa. E incluso cuando habló de abandono de la política para pasar a un silencio extraño y un posterior apoyo incondicional al líder Rajoy, me resultan unas posiciones un tanto enrevesadas. ¿Existía ya un acuerdo para auparlo entre los grandes del PP en detrimento de Esperanza? No lo se, pero no me gusta, no se sabe nunca de qué va, y al menos a mi me crea desconfianza. Siempre pensé que era el más peligroso del partido por ser el más inteligente. Pero al margen del Alcalde madrileño, los 400 y pico portazos en la cara de Rajoy son muchos portazos. Son compromisarios, representan a miles de afiliados que evidencian que el Congreso no les ha llevado por el sendero de la credibilidad a su jefe. O la salida de algún antiguo y no renovado alto cargo sin esperar al último día. O declaraciones de Aguirre sorprendida por que se le adjudicara a Rajoy la representatividad de cara a las próximas elecciones, fuera de lo que se indicaba en el programa. Aunque es de suponer que lo que un Congreso monta otro lo puede desmontar. Ni hablo de las comparecencias de algún individuo ex presidente, no es ni representativo ni significativo, aunque no hay que desdeñar nunca el poder de nadie, aunque esté en las sombras. Por lo que he leído, el discurso final de Rajoy fue un acalorado ataque a las posiciones del PSOE. Dirán que es normal siendo la oposición, pero yo creo que no. Tendría que haberse producido una acalorada defensa de criterios políticos y de línea a conseguir por el partido, no ataque al contrario. Pero ¿se ha creado una línea de actuación? Yo no lo he leído en ninguna parte. Y siendo así, quedan todas las dudas abiertas sobre qué tipo de partido nos encontramos ¿el de la última legislatura, cerril y cerrado? ¿el que va a intentar sonsacar votos centristas? Lo desconozco. Si hay información, no la he visto. Así que es de suponer que seguirán por la misma vía que les ha conducido hasta ahora. Y eso es grave. Mucho. Porque como he repetido numerosas veces, para mi no hay un gobierno capaz de salir airoso en unas elecciones tras afrontar en su legislatura una crisis económica, que es lo que le ocurre al PSOE. De ser así, el PP tiene todas las cartas de su parte, y ya advirtió en el Congreso que iba a torpedear la línea de flotación económica. Cómoda partida si sabe jugar sus cartas. Y peligrosa para este país que no sabe con lo que se va a encontrar si eso ocurre, donde se hubiesen tenido que desvelar incógnitas, no se ha desvelado nada, el tufillo a trapo sucio y movimientos de peón, nada más. Un saludo JLF
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