| Ecosocialdemocracia y ecosocialismo: la misma cara pero monedas diferentes |
|
|
En mis tiempos mozos me sentía próximo al ecosocialismo y en cierta manera a lo que es ICV. Llegué incluso a plantearme militar en esta formación en lugar de entrar en el PSC. Pero luego fuí reflexionando sobre el modelo económico y me percaté que era demasiado pragmático y realista como para definirme como “socialista” sinó como socialdemócrata.
Sí, sí, socialdemócrata pero sin identificar en el socialismo la “fuente” de la base ideológica. El “mito” del conflicto entre libertad e igualdad que mata Rawls entre otros no es algo que me haya obligado a posicionarme. Mi definición de igualdad no es la de los socialistas de “igualdad de oportunidades” esto es un mito muy afincado… Nunca habrá igualdad de oportunidades sin un control centralizado del estado que llegue a oprimir tanto al individuo que vaya en contra de sus libertades. Yo tengo una definición menos socialista: libertad y autonomía personal para ejercer esa libertad. Por ello defiende una educación pública de calidad para que la gente tenga las herramientas o pueda acceder a ellas para poder ejercer esa libertad, reduciendo las desigualdades sí, pero no con el objetivo de hacernos a todos iguales sinó a todos libres y autónomos. Por eso defiendo una sanidad pública de calidad, para que todos tengan la autonomía personal independientemente de si es más enfermizo o no y su nivel de ingresos. Entre otros objetivos que me hacen coincidir con mis compañeros socialistas.
Pero mi defensa del estado del bienestar y la socialdemocracia como modelo no nace del mismo pilar que el de muchos socialistas. Mi defensa de la socialdemocracia es debida a que ninguna otra forma de organización política y económica no alcanza tal nivel de libertades y de derechos sociales como la socialdemocracia dentro de una democracia liberal. Ni el neoliberalismo anglosajón, ni el “estado del bienestar” corporativo conservador, ni ningún sueño socialista, iguala los niveles de libertades y derechos que las socialdemocracias.
Es más, ¿porqué no definirme como “socialista” que quiere utilizar las herramientas de la democracia para transformar la sociedad?. Porqué en el fondo, no estoy convencido que yo pueda transformar la sociedad, o mi partido, o el modelo o proyecto que tenga algún otro. La “sociedad” es un enten vivo, que evoluciona por muchas razones, siendo el marco institucional formal uno de los menores. ¿Acaso han sido las instituciones públicas las que nos han llevado de la sociedad industrial a la de consumo? No, y el argumento de que “los socialistas tenemos que practicar la pedagogía” me parece incluso arrogante: tenemos la VERDAD y es a los ciudadanos mal informados que tenemos que educar. Un modelo de aprendizaje del maestro a los alumnos.
Y no es que loe especialmente los valores de la sociedad de consumo. Recientemente bajando de la montaña analizábamos que vivimos como si fuésemos inmortales y consumimos sin preocupación… yo mismo he de practicar alta montaña y verme en mis propios límites para no considerarme “inmortal” y valorar mis limitaciones y lo insignificantes que somos. Valorar la autosuficiencia, quitarle valor a supuestas necesidades que la sociedad te va imprimando como imprescindibles, etc… Pero no con ello me creo capacitado para “hacer pedagogía”. La gente vive, siente, cree y elige posiblemente lo primero que le ponen delante de la forma más agradable, pero termina eligiendo.. aunque sea de forma condicionada.
No es que confíe tampoco especialmente en el ser humano y no tenga en cuenta la sociología (que nos lleva a poder darle una provabilidad al comportamiento de alguien según sus condicionamientos sociales). Pero no tengo más remedio que ser pragmático y ver que los intentos de “hacer pedagogía” en algunos casos no son legítimos y en otros son infructuosos. El problema del “socialismo” no es no saber explicar las cosas, o que falle el modelo comunicativo, o que no pueda hacer pedagogía. Es que la gente no quiere socialismo… simplemente. ¿Condicionada? Tal vez… ¿eso obliga a renunciar a las bases del socialismo?, para algunos no, para otros sí… al menos el enfoque.
¿Se puede transformar la sociedad superando el capitalismo?, hay quien así lo cree… Yo simplemente creo que en el mejor de los casos desde los poderes públicos sólo podemos intervenir y corregir los peores fallos de los mercados.. Podemos influir en los mercados laborales protegiendo a los sindicalistas para que no sean despedidos por sus actividades a la hora de organizar a los trabajadores y promoviendo leyes que defiendan a los trabajadores para reducir el poder monopsonista de los empleadores (sin llegar a acabar con la libertad de empresa o sobreprotegiendo a los trabajadores para que estos sean incontratables), podemos incidir en servicios sociales que intenten paliar los fallos del mercado y que los que menos posibilidades tengan queden más reequilibrados y puedan acceder a una educación digna y a oportunidades mejores de empleo independientemente de quienes sean sus padres, etc… Quien crea que puede transformar el sistema social y el económico que lo diga y lo intente aplicar… yo aún no conozco cuál es ese “modelo”… y cuando termino indagando en programas electorales o en proyectos políticos que sean compatibles con la realidad y viables lo que veo es en el mejor de los casos medidas socialdemócratas, decorados con toda la retórica. Yo no necesito esa retórica y asumo las limitaciones del poder político e institucional: no es capaz de torcer la voluntad y la acción de millones de individuos que optan en sus patrones de consumo y de comportamiento económico por UN sistema y no por otro.
Por otro lado el ecologismo no sólo es “bueno”, es imprescindible. Es indudable que la biosfera no puede aguantarlo todo sin verse degradada o afectada. No seríamos la primera especie que provoca cambios climáticos y alteraciones muy graves a la biosfera que casi envían la vida al garete (las bacterias fotosintéticas provocaron un enfriamente global muy salvaje que estuvo a punto de liquidar toda vida compleja en la tierra en el eón proterozoico). El considerar que el sistema capitalista puede utilizar la biosfera sin limitaciones es directamente genocida. Los que en sus cálculos no estiman los límites de la biosfera para tener mejores beneficios son equivalentes a los que se han beneficiado económicamente de dictaduras y totalitarismos que han tenido trabajo esclavo. Y hoy en día los límites de la biosfera son bastante conocidos… y en algunos indicadores globales los estamos revasando, por no hablar de los millones de problemas a nivel local.
Ahora bien, el ecosocialismo encierra en sí mismo un grado de bonismo que yo no puedo aceptar. Es verdad que hay medidas “ecológicas” de suma positiva, promover las bombillas de bajo consumo, el ahorro en aire acondicionado, la reutilización de materiales, etc… lleva incluso a una mayor eficiencia del sistema económico. Ahora bien, también hay que decir las cosas por su nombre… Una gran parte de las medidas ecologistas necesarias para poder sostener nuestro modo de vida unas pocas generaciones más, tienen claros costes económicos. La propia limitación de emisiones no es algo inócuo.. Me alegra mucho que haya muchos “ecologistas” que apoyen las medidas contra el calentamiento global… cuando su coste es ridículo. ¿Cuantos estamos dispuestos a pagar unos impuestos más altos o que la tarifa de la luz refleje sus costes reales e incluya un tramo para sufragar las inversiones en fuentes alternativas? ¿estamos dispuestos a pagar la electricidad al coste real de una eólica y no esperar a pagarla como si se produjera en una térmica a un coste menor?. ¿Estamos dispuestos a invertir en nuestros bosques y desviar fondos públicos de la sanidad u otros servicios sociales para evitar los incendios forestales o bien a ver incrementada nuestra presión fiscal? ¿estamos dispuestos como ocurre en muchos parques naturales franceses donde los turistas pagan una ecotasa?
El ecosocialismo además cree en la transformación social y por ende del sistema económico, aún resuena a la superación del capitalismo. Citando el manifiesto ecosocialista:
Yo no creo que podamos superar el capitalismo. Estamos tan imbrincados en él y nuestro modelo de vida sólo se sostiene a un sistema económico capitalista. Excepto ecosocialistas del nivel más coherente no veo una promoción seria de las limitaciones del consumo. El lenguaje que se adopta desde el ecosocialismo es bonista: todas las medidas van a ser siempre positivas y poco comprometido con reducir el grado de consumo. Además parten de una premisa: se ha de encontrar una alternativa socialista viable al sistema capitalista.
Como aún se está buscando… desde que Marx comenzó a hablar del conflicto capital-trabajo y no la tenemos es ser un poco ingenuo que la vayamos a encontrar en un lapsus de 20 años tiempo crítico para aplicar numerosas medidas ecologistas.
Ya nos va a costar aplicar medidas no socialistas en nuestras democracias liberales. Hoy en día la lucha contra el calentamiento global va a desfavorecer a corto plazo a los más pobres del mundo. Esto es así… el reparto de emisiones es desigual de partida y perjudica las posibilidades de desarrollo de los países que en la década de los 90 eran más pobres. No es “socialista” y no pagan más quienes más generamos esas externalidades negativas. Sin esas limitaciones a las emisiones el camino al abismo es más veloz…. y la alternativa a esta medida regresiva es la mayor crisis que haya afrontado nuestra civilización, por tanto la defiendo como mal menor.. pero es indudable que el ecosocialismo no está siendo sincero en este tema.
¿Las medidas ecologistas son siempre socialistas?, no lo creo… al menos las que se están tomando. Por ejemplo la promoción del cultivo ecológico es muy caro… si por ejemplo se generalizara en el conjunto de la población, a parte que gastaríamos más agua por kilo de alimento obtenido, el coste económico de la cesta básica de la compra subiría, ¿quien se perjudicaría? Los más pobres… aquellos cuya alimentación pesa un porcentaje mayor de la cesta de la compra. Comer ecológico es un lujo económico…
Negar que las tasas ecológicas pueden tener un efecto negativo en el empleo a corto y medio plazo es no ser sincero. Algunas leyes ecológicas pueden incluso acabar con una actividad económica concreta (por ejemplo si se prohibiera en los Andes la explotación mineral bajo glaciares numerosas compañías deberían cerrar la barraca, por cierto, yo estaría de acuerdo con esta medida). Negar el efecto negativo del ecologismo en el medio plazo en los ciudadanos es querer vender bonismo.
Medidas incluso “superpopulares” que parecen muy progresistas en apariencia cuando se analizan al detalle…. no lo son tantos. Por ejemplo medidas de promoción del uso de la bicicleta en la ciudad… ¿realmente son una medida ecologista progresista o una medida ecologista que traslada la responsabilidad a las clases trabajadoras?. No nos engañemos quienes van a utilizar la bicicleta son usuarios típicos del transporte público, van a aliviar la saturación del transporte público y absorver una parte de la nueva mobilidad de las ciudades. El ricacho se va a beneficiar de esa medida sin dar una sóla pedalada (encontrará calles menos saturadas, sus trabajadores llegarán menos estresados y a tiempo y además enfermarán menos, a parte la ciudad en la que vive estará menos contaminada y no habrá presión al alza en el precio de la gasolina)… son los currelas con sus pedaladas los que mejorarán el sistema para todos.
Lo que sí es el ecologismo es que a largo plazo va a buscar el óptimo de Rawls. Si no se tomaran medidas ecológicas quien peor lo pasaría es el más pobre. La contaminación de rios perjudica siempre a las comunidades más pobres… el calentamiento global va a perjudicar más a los más pobres, la falta de combustible o la subida de su precio afecta al que menos se lo puede pagar en Rusia… no al ricacho. Los mares esquilmados afectan a los que viven diréctamente de la pesca, sobretodo a los que comen lo que pescan, no al que se puede pagar un filete de ternera en lugar de atún. Y Rawls no es socialista sinó liberal.
Pero en lo esencial, esperar a una “transformación del sistema económico y social” o intentar hacerlo de forma paralela como objetivo y perder de vista que lo importante es sobrevivir como especie e intentar que nuestros nietos no vivan peor que nosotros porqué les hemos dejado un medio mucho más degradado es un error. El ecosocialismo busca la transformación social, las medidas ecológicas se han de aplicar con o sin transformación social. Por tanto quien más posibilidades de aplicar estas medidas es la socialdemocracia y no el ecosocialismo. Ya no sólo por la lógica de poder (el ecosocialismo no tiene apoyo político para gobernar) sinó también por la compatibilidad de la socialdemocracia con el sistema capitalista. Igual que los eurocomunistas italianos no tuvieron más remedio que aplicar la doctrina socialdemócrata cuando gobernaron Italia, los ecosocialistas, incluso cuando gobiernan no pueden aplicar más que medidas socialdemócratas.
La diferencia entre la ecosocialdemocracia y el ecosocialismo son las siguientes:
Es verdad que en el actual estado de las cosas, los ecosocialistas y los ecosocialdemócratas defendemos cosas muy parecidas: ambos estaremos de acuerdo con tasas ecológicas, con legislación que limite la contaminación del medio, con limitar las emisiones, etc… y ambos coincidimos en que hay que tener un estado del bienestar fuerte para reequilibrar los problemas que genera el mercado. Esto es cierto.. aunque la filosofía que hay detrás en el fondo es diferente. Otro militante de izquierdas, Enric Casanova, tiene una visión algo distinta pero que le aproxima a esto que denomino como ecosocialdemocracia.
A la práctica estoy convencido que unos partidos socialdemócratas ecológicamente conscienciados (el problema es que igual que nuestras sociedades la socialdemocracia europea no lo está del todo) aplican políticas indiferenciadas a la del ecosocialismo (estos últimos porqué su esperada transformación social no llega y aplican medidas socialdemócratas). En el fondo, buscamos cosas distintas (o esperamos cosas distintas de la política al largo plazo).
|
Ningún comentario guardado
mXcomment 1.0.3 © 2007-2008 - visualclinic.fr
License Creative Commons - Some rights reserved
| Escrito por Jose Rodriguez | |
| miércoles, 06 de agosto de 2008 | |
| < Anterior | Siguiente > |
|---|
RSS


En mis tiempos mozos me sentía próximo al ecosocialismo y en cierta manera a lo que es ICV. Llegué incluso a plantearme militar en esta formación en lugar de entrar en el PSC. Pero luego fuí reflexionando sobre el modelo económico y me percaté que era demasiado pragmático y realista como para definirme como “socialista” sinó como socialdemócrata.







