| Lecturas |
704  |
|
En algún momento de mi vida estudié Derecho Constitucional Comparado, asignatura esta en la que se analizan y comparan las diferentes Cartas Magnas de los países de nuestro entorno. Y este recuero me ha dado pie a hacer un análisis comparativo por países de lo que le ocurre a los altos cargos de la Administración cuando son corruptos y se les descubre in fraganti en algún asunto turbio.
La corrupción de los Altos cargos de la Administración (políticos y técnicos de alto nivel) es un mal que afecta a todos los gobiernos y Administraciones en distintos grados, sin embargo las consecuencias que estos escándalos tienen sobre los empleados públicos sobre los que se depositó la confianza es muy variable y depende en gran medida de la idiosincrasia del país, de su cultura y de sus costumbres. Tal es la variabilidad que sería posible realizar una clasificación taxonómica como en los más puros estudios etnocientíficos. Me gustaría redactar este texto de manera científica, con datos precisos y multitud de ejemplos comprobables que avalen mi tesis, sin embargo mi escasa memoria no me permite grandes alardes y por tanto apenas si puedo poner ejemplos de la amplia casuística, por lo que este texto no pasa de ser una mera opinión (no obstante he procurado poner algún ejemplo de corrupción de cada uno de los países comparados). Espero que el lector internauta pueda ayudarme a documentar mis afirmaciones dejando más comentarios ilustrativos. Y sin más introducción, seguidamente expongo la clasificación por países que es el resultado de mis cavilaciones. Se trata de comparar lo que le ocurre a un empleado público de alto nivel (político o funcionario) cuando es descubierto en asuntos turbios de, digamos, un nivel medio de corrupción. - En EEUU, cuando un alto cargo de la Administración es descubierto en un asunto turbio, aunque sólo sea de carácter sexual, puede dar por concluida su carrera política/administrativa (Y esto, como todos sabéis, ocurre incluso a niveles presidenciales, donde una becaria de contundente físico y carnosos labios puso en jaque al presidente de la nación más poderosa de la tierra).
- En la mayor parte de los países de la UE (menos España), lo más probable es que el funcionario sinvergüenza dé con sus huesos en la cárcel (Son tantos los ejemplos que me cuesta elegir alguno de ellos).
- En China, donde todo tiene manifestaciones de magnificencia, la corrupción también es a lo grande y por tanto no queda más remedio que recurrir a sanciones, porque si aplicaran la pena de muerte entonces se quedarían sin funcionarios (Entre 1998 y 1999 desaparecieron casi 30.000 millones de dólares USA en fondos públicos. El gobierno sancionó a 1.700 funcionarios. Uno de los casos involucra a la esposa del jefe del PC de Beijing).
- En Cuba, donde todos los ciudadanos son funcionarios, el empleado corrupto puede acabar condenado a cárcel de por vida. Claro que la corrupción Administrativa en Cuba es un concepto que se aplica también a aquellos que, simplemente, estén en la oposición (Noticia muy reciente: La Fiscalía cubana ha pedido la “pena máxima” contra el disidente José Daniel Ferrer García, miembro del Movimiento Cristiano de Liberación y promotor del “proyecto Varela” junto a Oswaldo Payá. Casi ochenta periodistas y disidentes están acusados de “traición a la patria”. Los periodistas Raúl Rivero y Ricardo González han sido condenados a 20 años de cárcel, Héctor Palacios, líder de la disidencia cubana, a 25 años).
- En Japón, donde el sentido del honor es tan importante, aquel responsable de la Administración descubierto con “trapos sucios” a sus espaldas lo resuelve todo haciéndose el “Sepuku” o simplemente el Harakiri (no deben confundirse ambos términos: el Harakiri es un suicidio normal, mientras que el Sepuku es el suicidio solemne y ceremonioso de origen samurai mediante el cual el suicida deja su honor impoluto por más sinvergüenza que haya sido) (El 28 de mayo de 2007 el ministro de Agricultura, Bosques y Pesca nipón, Toshikatsu Matsuoka, falleció tras ahorcarse en un edificio residencial para parlamentarios de Tokio, informó la agencia local Kyodo. Matsuoka estaba inmerso en un escándalo por supuesta corrupción y malversación de fondos públicos)
- En Italia, donde en la mayor parte de escándalos de la Administración está implicada la mafia, el funcionario de alto rango descubierto también muere, pero de forma menos honrosa que en Japón, porque es la propia mafia quien lo “despacha” (Noticia publicada el 1 de junio de este año: Un empresario del sector de las basuras, implicado en un escándalo de eliminación de inmundicias tras los que también estaba la mafia, fue asesinado ayer en la sureña Casal del Príncipe, “feudo” del clan mafioso de “Los Casalesi”, considerado el más fuerte de la Camorra. se trata de Michele Orsi, de 47 años, que fue tiroteado por dos sicarios cuando se dirigía a un bar del centro de Casal del Príncipe, localidad de la provincia de Caserta, cercana a Nápoles. Orsi, según fuentes judiciales, fue arrestado el pasado año cuando estalló el escándalo del “Consorcio Eco4″ para la eliminación de basuras. El fallecido junto con su hermano Sergio se había adjudicado en el año 2000 una licitación para recoger las basuras de varios pueblos de la provincia de Caserta)
- En Rusia el problema es tan gordo que los pobrecillos ya no saben qué hacer para resolverlo, y están buscando soluciones jurídicas eficaces. Ni que decir tiene que durante la revolución todos los corruptos iban a Siberia (La corrupción en Rusia aumentó sin pausa desde la caída de la ex Unión Soviética y los sobornos que recibieron los funcionarios el año pasado llegaron a 36.000 millones de dólares, casi un 70 por ciento del presupuesto 2001 de ese país, según reveló un estudio publicado ayer en Moscú. Entre los particulares, el sector más corrupto es el de la educación).
- En los países árabes, si el funcionario corrupto escapa a tiempo puede pegarse la vidorra en cualquier país europeo, pero si no le da tiempo a huir entonces puede tener que enfrentarse a la lapidación o cualquier otra horrible forma de pena de muerte. En estos países teocráticos el simple uso de la libertad e expresión puede considerarse corrupción Administrativa (Texto extraído de un informe de Amnistía Internacional: La pena de muerte es preceptiva para delitos de ambigua definición como son el sabotaje y el delito de «corrupción en la tierra», que se han usado para castigar a quienes ejercitan su derecho a la libertad de expresión.”).
- En México, la corrupción en la Administración, simplemente cuenta con el beneplácito del gobierno (Y si no qué me dicen de la famosa mordida de la policía).
- ¿Y en España?, ¿qué le pasa en España a aquel que es pillado infraganti?. Pues en España no hay pena de muerte (afortunadamente), ni nadie se suicida por vergüenza, ni la mafia se toma la justicia por su mano… La experiencia me dice que, antes o después, el corrupto será designado para ocupar un más alto cargo y con mayor remuneración (más bien antes que después aunque a veces pasan una breve temporada en la cárcel), Y además se forrará cobrando por las entrevistas que le hagan y saliendo en los programas rosa de la televisión (Se me ocurren muchos ejemplos, pero prefiero que sea el osado lector internauta quien ilustre con ejemplos reales lo que ocurre en España).
Comentarios de los usuarios (1)
|
|
|