| Serán recordados |
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Me refiero a los neocons, ultraliberales en lo político y económico, que serán recordados como la corriente ideológica más nefasta de los últimos tiempos, y quizás uno de los grupos más perniciosos para la libertad humana en la historia.
La nacionalización de Fredie Mac y Fannie Mae y otras actuaciones anteriores, ha demostrado lo tarde que han reconocido la necesidad de un Estado fuerte para limitar el poder pernicioso de monopolios, mercados asimétricos y de una teoría, una doctrina, que se basa en darle poder a los que ya lo tienen. Porque no nos engañemos, darle libertad legal, es decir, eliminar la influencia la influencia que las leyes y el Estado pueden tener sobre las personas, a personas que no tienen recursos económicos y personales no es lo mismo que dar esa impunidad a las grandes fortunas. Se está creando una asimetría legal que, de facto, limita a la libertad. Su defensa a ultranza del liberalismo ha contrastado de forma sorprendente con su interés personal. Cabe preguntarse si, llevada a la práctica, los defensores del liberalismo creen realmente en la teoría que usan como excusa y que intentan vender al mundo. O quizás, cuando vean perder su dinero en bolsa, o frente a empresas competidoras, no intentarán que el Estado que denostaron les saque las castañas del fuego. Al final, me temo, la doctrina liberal neoconservadora se ha demostrado como lo que es, una tapadera, una cortina que enmascaraba las ambiciones particulares, y que en la realidad se ha demostrado tan inefectiva como se demostró el comunismo. Imaginad cincuenta años bajo el dominio de esta ideología salvaje, donde las diferencias entre las clases, económicas, de formación, de libertad, se reduzcan sistemáticamente, y el acceso a la formación de calidad se reduzca a unos pocos. Durante cincuenta años. Un mundo donde vaya desapareciendo el Estado del Bienestar, el mercado laboral se flexibilice hasta el punto de que haya que tener dos o tres trabajos por persona, o donde debas pagar por ir al médico o la atención que recibas será de muy baja calidad. Cinco décadas de ignorar el cambio climático, de perforar Alaska, primero, y no me cabe duda de que, eventualmente, se revocaría el estatuto protegido de la Antártida. O décadas de guerra salvaje por la apropiación de los recursos, donde los únicos beneficiados son los conglomerados militares e industriales, que venden sus armas y obtienen sus recursos para venderlos a los consumidores. Los mismos consumidores que pierden a sus hijos en guerras por ambición desmesurada. ¿Os imagináis cincuenta años de esto? Los efectos serían terribles, quizás peores que los del comunismo. Sí, serán recordados por ser una ideología que no es tal, sino un conjunto de personas que intentaron vender libertad, cuando lo que nos traían realmente era esclavitud y sumisión a ellos.
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| Escrito por Francisco Agenjo | |
| miércoles, 10 de septiembre de 2008 | |
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Todos ellos pasarán a la Historia, y sus acciones nunca se olvidarán.






