PrincipalArtículosOpiniónColumnasRevista "Argumentos"Blogoconversación
martes, 02 de diciembre de 2008
Principal arrow Artículos arrow Mundo del trabajo arrow La Jornada Mundial por el Trabajo Digno: sindicalismo globalizado frente a un capitalismo global
La Jornada Mundial por el Trabajo Digno: sindicalismo globalizado frente a un capitalismo global Imprimir E-Mail
Lecturas 322    

ImageYa ha pasado el 7 de octubre en todo el mundo. La Jornada Mundial por el Trabajo Digno (JMTD) se ha realizado a lo largo de todo el globo movilizando básicamente a sindicalistas y activistas para reivindicar el trabajo digno (tal y como lo define la OIT).

Es la primera vez que frente al capitalismo globalizado se alza una voz globalizada que va más allá de los alterglobalizadores. El movimiento sindical clásico se ha alzado, por primera vez en la historia del mundo, en una única jornada con un claro objetivo: luchar por el trabajo digno.

La jornada ha unido sindicalistas de todos los continentes, desde Burkina Faso a Londres, de las calles de Nueva Delhi a las playas de las islas Fiji. De la estepa rusa a la pampa Argentina. En todos los rincones del mundo han habido actos que han reivindicado el trabajo digno. Algunos multitudinarios como los 10.000 manifestantes de Barcelona y otros pequeños como los debates con los movimientos sociales y los sindicatos australianos.

Cuando el capitalismo global se encuentra en crisis, y todos hemos comprobado que esta “generación de riqueza” no beneficia a todos, y que unos pocos siguen, igual que en la década de los años 20 del siglo pasado, beneficiándose de la especulación y dejando arruinado al sistema económico, nos hemos dado cuenta que el “cuento neoliberal” no es más que el mismo cuento de siempre de defensa de privilegios.

Ante esta realidad las alternativas no son utopías socialistas (estas han demostrado no ser viables y poder conducir a sistemas mucho peores). Son, como siempre, y desde que el movimiento laboral se imbrincó en el capitalismo, el tener una fuerza que compense “al capital”. Hasta ahora el movimiento sindical ha tenido problemas para trabajar a nivel superior al estatal. Es capaz de presionar y ayudar a las fuerzas izquierdistas a mantener un estado del bienestar más o menos digno en algunos países (y hoy por hoy los que disfrutamos de alguna forma de estado del bienestar veremos como nuestra calidad de vida no se deteriora tanto como en otros lugares sin esta cobertura debido a la crisis económica). Pero es muy limitado a la hora de conseguir extender los derechos laborales en otros lugares. Su acción de apoyo y solidaridad con los movimientos sindicales locales es insuficiente. Los derechos laborales básicos siguen siendo cuestionados en numeros lugares, hay muchos países donde no se aplican los acuerdos de la OIT. Y esa degradación de los derechos laborales en países no occidentales sirve para presionar a la baja los derechos laborales en los países más avanzados. Hoy hacer sindicalismo en una pequeña empresa en un país de la Unión Europea, también necesita de hacer sindicalismo en la otra punta del mundo en una economía emergente.

Es verdad que hay que “crear” esa riqueza para antes redistribuirla y poder garantizar mejoras laborales. Es verdad que hay que incrementar la productividad, aumentar el valor añadido de los productos, etc.. antes de repartir la riqueza. Pero esto se ha dado, ha aumentado la riqueza disponible en su conjunto, y esta no se ha distribuido, este crecimiento ha ido a parar en su mayor parte a unos pocos que ya tenían mucho. Siguen existiendo las peores formas de explotación: 12,3 millones de personas hacen trabajos forzados, 2,3 millones han sido víctimas de la trata de personas: las formas modernas de esclavitud están en todas partes.

Por eso el gesto de los sindicatos afiliados a la CSI-ITUC ha sido importante. La primera movilización sindical global. Ha adoptado muchas formas: un míting al amanecer en Fiji, reparto de panfletos en Nueva Delhi y Sri Lanka, jornadas con jóvenes sindicalistas en Montenegro, charlas con entidades en Australia, concentraciones en las empresas en el Reino Unido, Ucrania, Noruega, España y Estados Unidos manifestaciones por las calles de Barcelona, Madrid, Badajoz, Sevilla, Valencia..., mesas informativas en Logroño, sesiones informativas en El Salvador y en Burkina Faso, actos reivindicativos en Tokyo e Hiroshima, reparto de croissants en Suiza e incluso una manifestación virtual en Second Lyfe. A lo largo del globo miles de actos sindicales han reivindicado el trabajo digno. Podéis consultar el conjunto de actos en la web de la CSI sobre la JMTD, ya que el listado es inacabable.

Tampoco hay que ser excesivamente optimistas. Esto no significará un cambio en la fuerza que los sindicatos tienen a corto o medio plazo. La JMTD es un gesto, una señal de que hay una fuerza que va a trabajar de forma globalizada y que va a hacer de contrapeso a ese capitalismo globalizado. Tampoco significa, aún con la crisis, el fin del capitalismo como lo entendemos. Pero sí es el fin del pensamiento único, y la vigencia de la lucha de clases. El capitalismo global no es el ogro debora niños que los izquierdistas evocamos, pero tampoco el hada salvadora que nos querían pintar los privilegiados. “There is not self regulation of the markets” es lo que ahora deberían corear algunos ultraliberales, y la reivindicación de medidas keynesianistas para ayudar a paliar la crisis es algo que ahora forma parte del “pensamiento convencional”. Lo que ayer era un anatema (nacionalizar, intervenir), hoy forma parte de las medidas que prácticamente todo el stablishment reclama.

Por tanto en este nuevo escenario es el momento que el sindicalismo internacional haga su papel. Como atenuador de los peores problemas del capitalismo, como garantía de que la riqueza se reparte, como herramienta para mejorar la calidad de vida de los trabajadores y los ciudadanos de a pie. Tal y como decía Pierre Borudieu hace unas décadas:

La historia social nos enseña que no hay política social sin un movimiento social capaz de imponerla, y no es el mercado, como se tiende a hacer creer hoy en día, sino el movimiento social quién ha civilizado la economía y ha contribuido de manera fundamental a hacerlo eficaz

La JMTD es la primera muestra de este movimiento social sindical globalizado que en su punta de lanza es la CSI-ITUC pero que va más allá de los sindicalistas que ayer se movilizaron, es la primera voz de un movimiento sindical global que quiere civilizar la economía y extender los derechos laborales y sociales. Ha nacido un movimiento social global.



Comentarios de los usuarios (0) RSS feed comment

Ningún comentario guardado

Añade tu comentario



mXcomment 1.0.3 © 2007-2008 - visualclinic.fr
License Creative Commons - Some rights reserved
Compártelo:
Furl it!
Delicious
Digg
Technorati
YahooMyWeb
Calificación del usuario: / 0
MaloBueno 
Escrito por Jose Rodriguez   
miércoles, 08 de octubre de 2008
 
< Anterior   Siguiente >
Aforismos
Willy Brandt
"Permitir una injusticia significa abrir el camino a todas las que siguen."
 
Últimos comentarios
Campos de concentración en Europa
fue penk
muy mala su pagina +compren 1 .pagina .wena
28/11/08 13:57 Más...
Por fue roca

El municipalismo como primera...
te han plagiado...
http://www.ppval.org/documentos/congreso/MAS_%20MUNICIPALISMO.pdf
26/11/08 17:08 Más...
Por el del pasillo

Calentamiento global I: ¿hay o no...
...
Para respuestas algo más argumentadas al...
26/11/08 13:51 Más...
Por Jose R.

Usuario y registro





¿Recuperar clave?
¿Quiere registrarse? Regístrese aquí

The Last Laugh - George Parr - Subprime - subtitulos
Programa de humor sobre la crisis
Agregador de blogs de www.socialdemocracia.org realizado en feevy y fusilado por Carlos Guadián, refrito por Jéssica Fillol y rematado definitivamente por José Rodríguez.
Redes amigas
Image Las Ideas.org
Red Economia Crítica XLaIzquierda
Extremadra en positivo Mas Ciudadanía
Image Image