El fin del romance llegó. Nada es eterno y en un romance, en al amor a los sueños la traición, aunque duela, es consustancial, es el lado opuesto al amor, a la fidelidad, a la constancia, es en fin su lado humano como el dolor los celos, la pasión desbordada. El romance entre el sueño de una Cataluña progresista y catalanista y unos nacionalistas supuestos de izquierdas y supuestos republicanos
(no quieren inventar un monarca catalán, no fuera que se enamorara de una monarca castellana) ha llegado a su fin y, como suele pasar muchas veces en los romances, una parte traiciona a la otra. ¿Quizá el desamor es que nunca hubo amor?
En el Parlamento de los sueños rotos los desenamorados ausan a diestro y siniestro, mientras la parte abandonada que son dos (está visto que los tríos no funcionan, ni en la cama ni en los Parlamentos) asume su parte de culpa. ¿Pero, de qué son culpables? Han sido engañados, vilipendiados y tienen que asumir la pérdida en todas las consecuencias, tanto emocionales como prácticas de forma racional, el amor tocó a su fin.
¿Se han fijado que siempre los partidos de izquierda, (cuando más peso electoral tienen más les sucede) se justifican a si mismos y a sus oponentes, siempre tienen que entender, que pensar en el bien común, que ser educados y un largo sinfín de adjetivos? Cataluña ha vivido en una curiosa paradoja los últimos veintitrés años. Saliendo de una oscura dictadura, su paso a la libertad ha sido un claro oscuro gobierno de derecha nacionalista decimonónica, fundamentada en el poder de una decadente burguesía que se reflejaba en un romanticismo alemán bastante alejado en el tiempo y de la realidad europea. Fueron los años de Convergencia i Unió. La paradoja, sólo ganaban en las elecciones autonómicas, con unas reglas de juego recelosas (ley electoral más que dudosa y poco democrática) consiguiendo así un oasis, un ejemplo para iluminar al resto de España y porqué no al mundo entero. Nos lo creímos, pero como todo en esta vida tenían fecha de caducidad, su única opción hubiera sido clonar a Jordi Pujol. Deseando que nadie lo haya hecho, (por motivos éticos y estéticos) la opción para crear un nuevo líder que ilumine Cataluña en este nuevo siglo ha sido compartida consciente o inconscientemente por ERC y CIU.
El nacionalismo que antaño representó la Lliga Catalana, con Cambó y compañía, Pujol la heredó y sus pupilos, aunque parezca que son hermanos enfrentados, la mantienen con la intención de engordarla y repartírsela.
Pobres sueños rotos, pobre Cataluña. Cuando més rica i plena, más mediocre. Se han dado cuenta que en los años de pujolismo Cataluña, tierra de arte, de artistas, de genio, de talento se ha visto sumida en la más absoluta pero plácida vulgaridad. Pobre Cataluña tus usurpadores te condenan a la tristeza, a la mediocridad. Dicen que el sueño de una Cataluña progresista y catalanista ha muerto. Viva lo de siempre, el tedio, la mediocridad, la traición.
Del amor al odio, querido mío... tan solo hay un paso, pero siempre quedará la nostalgia de tan deseado encuentro y quien sabe si con el paso del tiempo dará paso a la más gozosa reconciliación.
Fantástico Me ha parecido fantástico tu artículo, esa es la realidad del dia a dia de Catalunya, yo creo que con dejar pasar una semanita en Barcelona a cada...
...pregunta importante.... me interesa muchisimo el partido de alternativa social democratica y me encantaria saber que puedo hacer para poder afiliarme al grupo de jovenes...