|
La Champions y el referéndum |
|
|
| Lecturas |
1941  |
|
¿Es posible que un simple partido de fútbol pueda modificar el estado de ánimo colectivo de un país? ¿Es posible que la presencia de determinados líderes políticos en una final como la de la Champions, pueda mejorar su imagen ante l’electorado?
La respuesta es sí. Rotundamente. Nuestra sociedad ha evolucionado des de aquello tan romano del pan y circo, pero no tanto. El deportes de masas y el poder siempre han ido de la mano. Tanto que en no pocas ocasiones las victorias o las derrotas de un equipo lo suficiente identificado con la colectividad, sus simbolos y sus sentimientos han sido aprovechadas con fines políticos.
El último ejemplo ha sido la consecución de la Copa de Europa por el Fútbol Club Barcelona en París ante el Ársenal. Todo el mundo ha coincidido que la victoria del Barça ha mejorado el estado de ánimo del la mayoría de los catalanes y las catalanas. Es más, seguro que también ha favorecido la imagen de José Luis Rodríguez Zapatero y Pasqual Maragall que acompañaron al equipo azulgrana desde la tribuna presidencial. Muchos ciudadanos y ciudadanas subliman en el fútbol ansiedades, esperanzas y miedos. Y a la vez proyectan sentimientos muy similares a los más primarios y vinculados a los de pertenencia a la tribu, aunque respondan a ideologías diversas.
En todo caso, la identificación histórica entre Catalunya y el Barça es una realidad. Cuando se proclama que el FC Barcelona es más que un club, se afirma con claridad que los que forman parte del universo simbólico de este equipo a la vez lo son de una entidad superior: Catalunya. Por lo tanto, si el equipo va bien Catalunya también. Al menos provoca que se miren las cosas des de un prisma más positivo, más benevolente.
A favor de esto también juega el hecho que los medios de comunicación movidos por el afán comercial acaban por construir una muralla de información sobre el acontecimiento deportivo que difícilmente deja espacio para el resto de argumentos de la actualidad, por relevantes que sean. Incluso la quebradiza del propio gobierno de la Generalitat ha quedado minimizada por la sobredosis de páginas y minutos dedicados eufóricamente a la grande y histórica victoria del Barça en Europa. ¿O es que también juegan conscientemente a derivar la atención? Es probable.
Puede ser que nunca sepamos en que medida la victoria del FC Barcelona a Champions ayudará a la victoria del SI del Estatuto de Catalunya. Ni sabremos si tiene un efecto movilizador o no sobre la participación. Nadie duda que el gran resultado del Barça favorece la aprobación del nuevo texto fundamental de nuestro país. Y, de rebote, también ha hecho amainar el victimismo de los que sienten -con razón- que la catalanofobia ha reavivado. La monarquía levantando la Copa y abrazándose al azulgrana Xavi ha ayudado. ¿Alguna duda?
Comentarios de los usuarios (10)
|
|
|
|
Escrito por Miguel A. Escobar
|
|
domingo, 21 de mayo de 2006 |
|
|